El comité de empresa de Prysmian, dedicada a la fabricación de cables de fibra óptica en Maliaño, ha anunciado una jornada de huelga de 24 horas para este jueves, 6 de noviembre, en protesta por el despido de ocho trabajadores y ante la falta de acuerdo en la reunión celebrada en el Organismo de Resolución Extrajudicial de Conflictos Laborales (ORECLA). Los representantes sindicales reclaman la readmisión de los afectados y un compromiso claro por parte del grupo con la continuidad de la planta y los más de 150 puestos de trabajo que dependen de ella.
Los despidos, comunicados el pasado 28 de octubre, llegaron apenas una semana después de que la empresa decidiera dar por finalizado el Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) vigente, argumentando su ineficacia pese a que aún no se había completado en su totalidad. Según el comité, esta decisión unilateral marca un “punto de inflexión” en la relación laboral, ya que durante la reunión prevista para explorar un nuevo ERTE la dirección optó directamente por las extinciones de contrato, alegando motivos productivos y organizativos. Con estas salidas, son ya 13 los trabajadores despedidos en las últimas semanas.
“El grupo se niega a dialogar, a buscar alternativas al despido y a plantear soluciones que garanticen el empleo”, denunció Ismael Vega, presidente del comité de empresa (CCOO). A su juicio, la compañía está aplicando “un plan de recortes que pone en riesgo el futuro de la planta de Maliaño”. “Nuestro objetivo es mantener los puestos de trabajo, y para eso pedimos que se abra la vía del diálogo y se utilicen herramientas como el ERTE, que están precisamente para salvar empleo y dar oxígeno a la fábrica”, añadió.
El sindicato ha recordado que la planta lleva dos años bajo un ERTE y que la dirección mantiene paralizado el convenio colectivo desde diciembre, sin intención de reabrir la negociación. “La incertidumbre es total. Tememos que en tres meses, cuando legalmente puedan hacerlo, anuncien nuevos despidos y que en 2026 afrontemos una reestructuración más amplia”, explicó Vega.
Desde el comité acusan a la empresa de querer “descapitalizar” la factoría cántabra apostando por derivar la producción a su planta de Rumanía, donde emplea a más de un millar de trabajadores con costes mucho menores. “Hace una década en Maliaño éramos 250 personas; hoy apenas quedamos 159. Esta fábrica tiene capacidad, pero necesita carga de trabajo y voluntad de futuro. Los trabajadores solo queremos trabajar y que se apueste de verdad por esta planta”, reivindicó el portavoz sindical.
Si la dirección mantiene su negativa a negociar, los representantes de la plantilla advierten de que la movilización no se quedará en un solo día de paro. “Defenderemos hasta el final el empleo y exigiremos una apuesta firme, seria y duradera por Cantabria y por la continuidad de Prysmian en Maliaño”, aseguró Vega, confirmando que no se descartan nuevas acciones de protesta en las próximas semanas.












