La totalidad de los trabajadores de Prysmian en la comunidad de Cantabria han secundado la huelga convocada por el Comité de Empresa como protesta ante el despido de ocho compañeros. Esta medida de protesta llega apenas una semana después de que la Dirección anunciara la finalización del Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), aún vigente y no completamente agotado.
Ismael Vega, presidente del Comité de Empresa (CCOO), calificó la decisión de la empresa como una acción “muy drástica y unilateral”. Explicó que el trabajador con menor antigüedad despedido contaba con 16 años en la fábrica, mientras que otro casi alcanzaba las tres décadas. Los empleados esperaban negociar un nuevo ERTE que, aunque más estricto, permitiera conservar los puestos de trabajo, pero en cambio encontraron estos despidos inesperados y sin acuerdo previo.
Vega manifestó que, si bien los despedidos son los más afectados, la totalidad de la plantilla sufre una sensación profunda de incertidumbre e indefensión, dado que se desconoce qué ocurrirá próximamente y hay temor a que la situación se repita en poco tiempo.
Desde la empresa comunicaron que por el momento no contemplan nuevas medidas, y aunque prevén un 2026 más complicado que el presente ejercicio, confían en superar las dificultades. No obstante, el Comité de Empresa rechazó estos argumentos, asegurando que los despidos no solucionan el problema y que la verdadera apuesta debería ser mantener la planta mediante mecanismos como los ERTE, que no destruyen empleo y ofrecen un respiro vital a la fábrica.
El presidente del Comité enfatizó que la plantilla quiere un compromiso claro y decidido por mantener la actividad industrial en Cantabria y evitar la pérdida de empleo mediante soluciones negociadas y responsables. En caso contrario, advirtieron que mantendrán las movilizaciones para defender los puestos de trabajo y el futuro de la planta.












