Este verano, Cruz Roja ha prestado servicio en 13 municipios de Cantabria, donde atendió a 4.590 personas en 61 puestos de socorrismo. El equipo de 280 personas, compuesto por socorristas, sanitarios, patrones de embarcación y personal médico, intervino en diversas situaciones como rescates a bañistas, evacuaciones a hospitales, extravíos de menores y asistencia a personas con discapacidad en playas como Trengandín (Noja), La Salvé (Laredo) y Los Peligros (Santander). En total, 50 nuevos usuarios utilizaron este servicio de asistencia social al baño.
Este año, el número total de atenciones ha descendido un 40% respecto al verano anterior, especialmente debido a la menor presencia de medusas en las playas cántabras. Según Agustín Salán, responsable de socorrismo de Cruz Roja Cantabria, también se registró una ligera disminución en rescates y evacuaciones, lo que refleja el impacto positivo de la cultura preventiva. En total, se dieron más de 91.000 recomendaciones preventivas a la población, un 7.000 más que el año pasado, para evitar golpes de calor, lesiones y otros riesgos.
Además de las intervenciones sanitarias y de socorrismo, Cruz Roja también ha llevado a cabo iniciativas de sensibilización ambiental, como la recogida de plásticos y limpieza de playas, dentro de su compromiso con el medio ambiente, reflejado en su certificación ISO 9001/14001. Aunque la campaña de verano terminó oficialmente el 15 de septiembre, Cruz Roja seguirá prestando servicios en algunas playas durante los últimos fines de semana de este mes.














