Cantabristas ha llevado su protesta contra la carretera turística Reinosa-Potes hasta la cima de Peña Labra, donde ha desplegado una pancarta gigante con el lema «Nuestras montañas se defienden». Con esta acción, el colectivo pretende visibilizar el impacto ambiental que, a su juicio, supondrían las obras de este proyecto impulsado por el Gobierno del Partido Popular.
La pancarta, de 30 metros de longitud, fue colocada tras ascender al pico nevado, situado a 2.018 metros de altitud, con el imponente paisaje del pico Tres Mares y las áreas naturales de los valles altos del Nansa, Saja y Alto Campoo como telón de fondo. El fotógrafo Juan Amieva fue el encargado de inmortalizar la imagen de la protesta.
Desde Cantabristas advierten que parte del trazado de la carretera discurriría por espacios de gran valor ecológico, como una Zona de Especial Conservación (ZEC) de la Red Natura 2000, el Parque Natural Saja-Besaya y áreas protegidas por el Plan de Recuperación del Oso Pardo en Cantabria. «Es un atentado medioambiental que pone en grave peligro nuestro patrimonio natural y cultural sin ninguna justificación», han denunciado, acusando al Ejecutivo autonómico de priorizar intereses económicos por encima de la protección del entorno.
En este sentido, la formación sostiene que el proyecto supondría «un enorme coste económico y ambiental» sin mejorar significativamente la conexión entre Liébana y Campoo en vehículo privado. Por ello, han hecho un llamamiento a la ciudadanía para defender las montañas frente a lo que consideran una amenaza para el territorio y sus ecosistemas.













