El Instituto de Salud Carlos III ha atribuido 27 fallecimientos a las altas temperaturas en Cantabria durante la primera quincena de julio, un incremento significativo respecto a los cinco registrados en el mismo periodo del año anterior. Estas cifras, que representan un aumento superior al 81 por ciento, proceden del sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), dependiente del Ministerio de Sanidad.
Los datos revelan que en las dos primeras semanas de este mes se han producido más de una muerte y media diaria en la comunidad autónoma debido al calor. Según el desglose del organismo, el día con mayor número de decesos vinculados a las altas temperaturas fue el 1 de julio, con tres fallecimientos. También destacan varias jornadas en las que se registraron dos muertes: concretamente el día 2 y del 7 al 15, ambos inclusive. En el resto de días se anotó una muerte diaria por calor en Cantabria.
Estos 27 fallecimientos registrados entre el 1 y el 16 de julio se suman a los 50 anotados a lo largo de todo junio en la región, que el Instituto Carlos III también atribuye a las altas temperaturas. La suma de ambos periodos sitúa a Cantabria en una situación de especial vulnerabilidad ante la ola de calor que está afectando a la península desde finales de junio.
El sistema de estimación MoMo no realiza un recuento directo de muertes clínicas o certificadas por golpe de calor, sino que ha desarrollado una aproximación estadística. El modelo compara la mortalidad diaria observada por todas las causas con la mortalidad esperada según las series históricas, y cruza estas desviaciones con la evolución de las temperaturas extremas.
Mediante esta metodología, el Instituto de Salud Carlos III estima el exceso de mortalidad global y extrae la proporción de decesos que se ha podido asociar directamente con las anomalías térmicas. Esta herramienta permite a las autoridades sanitarias tener una visión más precisa del impacto real del calor en la salud de la población, más allá de los casos diagnosticados clínicamente como golpes de calor.














