El Racing sigue perfilando su puesta a punto para el trascendental duelo del sábado ante la Cultural Leonesa en el Reino de León, a las 16:15 horas, en una jornada 30 de la Liga Hypermotion que se presenta clave para mantener el liderato. En la segunda sesión de la semana, celebrada ayer en los Campos de Sport, el grupo dirigido por José Alberto López mostró novedades importantes en la enfermería y en la dinámica colectiva, con el filial aportando frescura para completar el trabajo.
La gran ausencia destacada fue la de Pablo Ramón, el central mallorquín que ha vuelto a entrenar pero lo hizo al margen del grupo principal, continuando así su proceso de recuperación de unas molestias que le han lastrado en las últimas semanas. Fuentes del club indican que el zaguero, llegado cedido el pasado verano para reforzar la retaguardia verdiblanca, progresa favorablemente aunque su presencia en la convocatoria para León todavía parece lejana, priorizando su plena forma física en este sprint final de temporada.
Por el contrario, la jornada trajo una alegría mayúscula con la plena integración de Asier Villalibre, el ‘Búfalo’ guerniqués apodado así por su potencia ofensiva, quien completó la sesión entera con el equipo tras más de dos meses en el dique seco por lesión. El delantero, cedido del Alavés y autor de goles decisivos al inicio de curso –como los cuatro en sus tres primeros partidos, galardonado con el premio al Jugador del Mes de agosto–, regresa en un momento idóneo para José Alberto, que ha lidiado con múltiples bajas en ataque durante su ausencia, reorganizando el frente de cara en varios compromisos.
Otros jugadores como Mantilla, Juanca Arana y Manex Lozano tampoco participaron en la sesión completa, inmersos en distintas fases de readaptación; el caso de Lozano es el más preocupante, ya que se ha despedido de la campaña. Para compensar estas bajas y mantener el ritmo alto, varios canteranos del Rayo Cantabria se unieron al primer equipo: Samu Calera, Diego Fuentes ‘Chino’, Andrés Vallecillo, Sergio Martínez, Santi Franco y Diego Díaz, demostrando una vez más la cantera racinguista como pilar fundamental del proyecto verdiblanco.
Tras el entrenamiento, Facu González, el central uruguayo, atendió a los medios y destiló optimismo por la reciente victoria ante el Córdoba, que suma tres puntos vitales: «Estamos contentos, pero queremos más; el equipo ha estado sólido en bloque, intenso atrás, aunque hay que pulir esos tres goles encajados y volver a la portería a cero». Sobre el choque leonés, al que define como «una final» dada la igualdad en esta recta final –recordando la ida donde la Cultural ganó 4-2–, insiste en la receta: «Cada partido es un mundo, pese a su racha mala; debemos competir al límite, concentrados en nuestro plan, corriendo, trabajando y siendo un equipo. Si lo juntamos todo, el triunfo estará cerca».
Facu, que se siente en buen momento personal pero con «mucho margen de mejora» y disposición a dar más, enfatiza el partido a partido como filosofía: «Queda un mundo por delante, cada encuentro son tres puntos y hay que darlo todo». Elogia la cohesión grupal –»los del banquillo empujan, los que entran mantienen el nivel; somos un equipo y se nota»– y reserva palabras emotivas para la afición: «En casa es una locura su apoyo, y fuera nos hacen sentir como en El Sardinero; son clave».
El Racing llega como líder con un balance envidiable de 60 goles a favor y solo 39 en contra, sólido fuera de casa con siete victorias en trece salidas, mientras la Cultural, colista con 27 puntos y tres derrotas seguidas, vive una crisis en el descenso. Este encuentro, con historial equilibrado en los últimos cinco duelos (dos triunfos leoneses, uno racinguista y dos empates), pondrá a prueba la madurez verdiblanca en un estadio complicado, donde cada punto cuenta el doble para soñar con el ascenso directo.










