Este domingo 22 de febrero, Santander se convertirá en un hervidero verdiblanco para conmemorar los 113 años del Real Racing Club, con las peñas al mando de una fiesta que fusiona la pasión más pura por el racinguismo y un cabreo colectivo por el abandono en que languidecen los Campos de Sport de El Sardinero. Bajo el cielo cantábrico, que ojalá nos regale un sol radiante para calentar el alma de la afición, los actos echarán a andar al mediodía en la zona de Los Raqueros, epicentro de tantos recuerdos. Allí, las peñas rendirán pleitesía al centenario del legendario Rayo Cantabria, ese filial querido que forma parte del ADN del club y que sus socios defienden a capa y espada: «El Racing tiene blindado su nombre y no lo prestará para caprichos externos», rezuma su comunicado con rotundidad.
A las 12.15 horas, el tono se vuelve solemne con un homenaje a los racinguistas que nos han dejado en el último año; en ese instante, las gargantas entonarán ‘Santander la Marinera’, la joya inmortal de Chema Puente, el cantautor verdiblanco que falleció en noviembre de 2024 y cuya voz aún resuena en las gradas.De allí partirá un corteo hasta la Plaza de Amaliach, en Tetuán, para depositar una ofrenda floral ante Ángel Meñaca, presidente legendario del Rayo y directivo racinguista de los 80, artífice también de la Estrella de Tetuán. No faltarán las estrellas en el suelo dedicadas a Nando Yosu y Manolo Preciado, dos pilares de la entidad que hicieron grande al Racing con su garra y su fútbol.
Entre las 13.00 y las 14.00 horas, el barrio bullirá con un blanqueo amenizado por el eco alegre de los piteros, esa banda sonora tan nuestra que aviva el espíritu racinguista. Luego, el colofón gastronómico: un reparto de cocido montañés a 3 euros la ración, cuya recaudación irá íntegra a la Fundación Kalilu Jammen para ampliar su casa de huérfanos en Gambia. Los tickets se pueden recoger desde este martes 17 hasta el viernes 20 en el local de la Asociación de Peñas, de 17.30 a 20.00 horas, y los sobrantes el mismo día en Tetuán.
Pero el fuego reivindicativo arde con más fuerza a las 16.00 en Tetuán, con la concentración en Tetuán bajo el grito ‘Los Campos no nos dan IGUAL’, una denuncia clara al estado ruinoso del estadio ante el Racing-Burgos que arranca a las 18.30. Desde la rotonda de La Sardinera hasta la de Los Delfines, queda tajantemente prohibido cualquier pirotécnico, con sanciones según la Ley del Deporte.El paso por el túnel de Tetuán se regirá por las indicaciones de los voluntarios: aceras cerradas como vías de evacuación y solo calzada para el gentío.
Allí, a las 18.30, los racinguistas saltarán al verde para medirse al Burgos CF en Segunda, con la grada pidiendo a voces remodelaciones urgentes
No en vano, el propio club se suma al aniversario con el aceite de oliva edición limitada y las camisetas conmemorativas de Pompeii, esa «nueva piel» blanca salpicada de pata de gallo verde que viste el orgullo de 113 primaveras.
En este 2026, que trae el décimo aniversario de la marcha de Yosu y el centenario del Rayo, el Racing se erige como faro inquebrantable, resistiendo las tormentas como el Cantábrico contra los riscos. Las peñas, guardianas de la llama, tejen una crónica viva que huele a sobrasada, sabe a cocido y sueña con glorias futuras, uniendo historia, protesta y esperanza en un domingo que quedará grabado en la memoria colectiva del racinguismo.
















