El Grupo Municipal Regionalista en el Ayuntamiento de Santander pedirá en el próximo Pleno la puesta en marcha de un plan de acción que permita controlar de forma efectiva la proliferación de palomas en la ciudad. La iniciativa también reclama una limpieza intensiva y urgente de las zonas más afectadas por los excrementos acumulados en aceras, fachadas, tejados y balcones, con el objetivo de frenar una “plaga de suciedad e insalubridad” que, según el grupo, está dañando tanto la imagen de Santander como la salud pública de sus vecinos.
El portavoz municipal del PRC, Felipe Piña, ha explicado que la propuesta nace ante el “incremento preocupante” de suciedad provocada por las heces de estas aves, un problema que, a su juicio, agrava el ya “notorio deterioro” de la limpieza urbana en la capital cántabra. “A los residuos sin recoger, el mal estado de los contenedores o los excrementos de perro, se suma ahora la presencia cada vez más evidente de excrementos de palomas en calles, edificios y viviendas particulares”, ha señalado el edil.
Piña ha visitado en los últimos días la vivienda de una vecina afectada, donde ha podido comprobar de primera mano el alcance del problema. Tras esa visita, calificó la situación de “inaceptable” y criticó que el Ayuntamiento “siga sin reaccionar ante una plaga que no solo ensucia la ciudad, sino que representa un riesgo sanitario para los ciudadanos y un grave perjuicio para la conservación de los edificios públicos y privados”.
Ante ello, el grupo regionalista solicitará al equipo de Gobierno la puesta en marcha inmediata de un plan integral de control poblacional de palomas, acompañado de medidas de prevención y campañas reforzadas de limpieza. “No se trata solo de limpiar lo que ya está sucio, sino de aplicar soluciones que eviten que esta situación se repita”, subraya Piña, quien considera que el problema requiere “una respuesta seria, coordinada y continuada en el tiempo”.
El PRC advierte de que esta cuestión “no puede seguir tratándose como un asunto menor”, ya que la acumulación de heces en espacios públicos y edificios pone en riesgo la salubridad, acelera la degradación de materiales y genera quejas constantes en distintos barrios de la ciudad. Por ello, los regionalistas apremian al Ayuntamiento a actuar de forma ágil para restablecer unas condiciones adecuadas de limpieza y protección del entorno urbano.














