La consejera de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación, María Jesús Susinos, ha actualizado este martes los datos provisionales de daños por ataques de lobo en Cantabria correspondientes a 2025, año en el que se han contabilizado 2.956 ataques, 275 más que en el ejercicio anterior, con un balance de 3.493 animales muertos frente a los 3.223 de 2024.
Durante una rueda de prensa celebrada en la sede del Gobierno autonómico, Susinos detalló que los ataques de lobo han seguido una tendencia claramente ascendente y que “en los tres años en los que no se ha podido hacer control poblacional, al estar incluido el lobo en el LESPRE, la especie ha crecido de forma considerable”. “Todavía hay muchos lobos y la población continúa expandiéndose”, advirtió.
Por zonas, Campoo-Los Valles concentró el mayor número de ataques (934), seguido de Pas-Pisueña-Miera (562), Saja (355), Besaya (333), Nansa (287), Costa (258), Liébana (166) y Asón-Montaña Oriental (61). Los meses con mayor incidencia fueron abril, mayo y marzo.
En cuanto a las especies más afectadas, el ganado equino encabeza las víctimas con 1.299 animales muertos, seguido del ovino (1.132) y del bovino (860). Según la consejera, en los últimos cinco años las muertes de animales se han multiplicado por tres, una evolución que demuestra “la gravedad del problema” y la “ineficacia de las medidas actuales para reducir la población de lobos”. “El plan de gestión permite controlar hasta un 20% de la población, pero esa cifra solo sirve para mantenerla estable, no para disminuirla”, apuntó.
En términos económicos, el Ejecutivo autonómico ha abonado más de 1,4 millones de euros en indemnizaciones por daños ocasionados por el lobo hasta el 30 de septiembre de 2025.
Respecto al control poblacional, Susinos explicó que en el marco del Plan de Gestión 2025-2026 ya se han extraído 35 de los 41 ejemplares previstos, a los que se suman otros 8 lobos hallados muertos por causas ajenas al control, sumando un total de 43 animales. La consejera insistió en que el objetivo del Gobierno “no es exterminar al lobo, sino garantizar una convivencia posible con la ganadería extensiva”. “El número actual de lobos hace imposible esa coexistencia; debemos proteger a nuestros ganaderos y permitirles mantener su actividad”, recalcó.
Susinos anunció además que su departamento ultima la tramitación del nuevo Plan de Gestión del Lobo, redactado por los técnicos de la Consejería, y que este mismo martes se someterá al informe del Consejo Regional de Caza, último paso antes de su aprobación definitiva. “Esperamos que pueda publicarse y entrar en vigor en el plazo máximo de un mes”, avanzó.














