La Fiscalía de Cantabria solicita 13 años de prisión y 139.300 euros de indemnización para un hombre acusado de agredir de forma violenta a un médico y un celador en el centro de salud Los Castros de Santander. El procesado, que acudió al centro acompañado de su madre —también imputada—, inició una discusión con un celador cuando se le impidió recibir asistencia por un problema con su empadronamiento.
Según el escrito de calificación fiscal, el acusado “metió su brazo por la pantalla protectora con intención de agredir al celador”, momento en el que intervino un médico del turno de urgencias para evitarlo. Entonces, “con ánimo de atentar contra la integridad física del médico y a sabiendas de su condición de personal sanitario”, el hombre le propinó un fuerte cabezazo, lo derribó al suelo y le asestó varios puñetazos en la cara. Cuando el celador acudió en su ayuda, recibió también varios golpes en el rostro.
El médico, ya incorporado, intentó expulsar al agresor del centro para evitar más violencia, pero este “lo sujetó entre las dos puertas correderas y volvió a darle varios puñetazos en la cara”. La agresión cesó cuando el resto del personal logró que los acusados abandonasen el lugar. Al salir, una enfermera les recriminó su actitud y la madre del procesado, “con ánimo de amedrentarla”, respondió: “Vosotros sí que no sabéis lo que habéis hecho, no vais a salir de aquí, os voy a prender fuego al chiringuito con todos dentro”.
Como consecuencia de la agresión, el médico sufrió múltiples lesiones faciales, incluyendo fractura de huesos nasales, pérdida de visión y estrés postraumático, mientras que el celador presentó rotura del tendón del bíceps derecho y contusiones en mandíbula y oído.
El Ministerio Fiscal califica los hechos como delitos de lesiones graves, de lesiones y de atentado para el agresor, y un delito leve de amenazas para la madre. Solicita para él 13 años de prisión, prohibición de acercarse o comunicarse con el médico durante 10 años y con el celador durante 3 años, además de indemnizaciones de 124.000 euros al médico y 15.300 euros al celador.
La acusación particular del médico eleva la indemnización a 147.600 euros, y la del celador a 16.700 euros. Por su parte, el Colegio Oficial de Médicos de Cantabria, como acusación popular, pide 12 años de prisión para el principal acusado, alejamiento de los dos procesados respecto a las víctimas y al centro de salud durante 10 años para él y 5 para ella.
El juicio por procedimiento sumario está previsto para el martes 27 de enero a las 10:00 horas en el salón de actos de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria.














