El consejero de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Roberto Media, ha presentado este jueves las alegaciones del Gobierno de Cantabria al estudio informativo del tren rápido entre Santander y Bilbao, elaborado por el Ministerio de Transportes. El documento ministerial ponía en duda la viabilidad económica y técnica del proyecto, al considerar rentable únicamente el tramo entre Castro Urdiales y la capital vizcaína.
El Ejecutivo autonómico ha encargado a la Universidad de Cantabria (UC) un informe técnico y económico que, según Media, “desmonta por completo los argumentos del Ministerio” y demuestra que la conexión ferroviaria es “rentable, necesaria y perfectamente viable”. Los trabajos, elaborados por el Grupo de Investigación de Movilidad Sostenible e Ingeniería Ferroviaria y el Departamento de Economía de la UC, cuestionan de manera contundente las estimaciones de demanda y de rentabilidad recogidas en el estudio estatal.
El análisis universitario detecta “desviaciones relevantes” en las previsiones de viajeros, que el Ministerio situaba en 2,2 millones anuales. Los cálculos de la UC elevan esa cifra a 4,4 millones, más del doble, al aplicar un modelo “más realista”. Las diferencias son aún mayores en el transporte de mercancías: frente a los cuatro trenes semanales planteados por Transportes, el estudio académico estima entre 26 y 37, principalmente vinculados al Puerto de Santander y su conexión con la ‘Y vasca’, lo que ampliaría las posibilidades de exportación hacia el Mediterráneo y Europa.
Media ha asegurado que este trabajo “demuestra que el Ministerio ha inflado los costes y rebajado injustificadamente la demanda” para justificar la paralización del proyecto. “Desde el principio dijimos que no nos creíamos los estudios presentados, y los hechos nos dan la razón. Las conclusiones de la UC son demoledoras”, ha afirmado, acusando al Gobierno de España de “engañar reiteradamente” a Cantabria.
Además, los expertos plantean modificaciones técnicas que permitirían reducir en torno al 12% el presupuesto inicial, cifrado en 4.000 millones. Entre ellas, rebajar la velocidad máxima de diseño de 250 a 200 kilómetros por hora —ya que solo podría alcanzarse en tramos muy concretos—, optimizar el enlace con la línea Palencia–Santander en Guarnizo y construir una nueva estación en esta localidad. Esta última propuesta permitiría captar viajeros del centro y oeste de la comunidad y habilitar un aparcamiento disuasorio para fomentar el uso del tren.
Otra de las recomendaciones consiste en implantar el ancho de vía estándar europeo (1.445 mm) en el tramo entre Guarnizo y Castro Urdiales, en lugar del ibérico (1.667 mm) previsto inicialmente. Con ello, se eliminaría la necesidad del cambiador de ancho en Sámano, generando un ahorro adicional y reduciendo tiempos de viaje, además de facilitar la circulación de trenes de mercancías internacionales. “Pensar una infraestructura de futuro exige hacerlo con visión europea, y eso pasa por usar el ancho internacional”, ha subrayado Media.
En el ámbito económico, el análisis de la UC concluye que la Tasa Interna de Rentabilidad Socioeconómica (TIR) del proyecto podría situarse entre el 3,7% y el 4%, por encima del 3% que se considera umbral de viabilidad para este tipo de inversiones. Este dato contrasta con el 0,7% calculado en la segunda fase del estudio ministerial, y que el consejero considera “artificialmente rebajado”.
Media ha insistido en que este proyecto ferroviario es “estratégico e irrenunciable” para el desarrollo de Cantabria y ha acusado al Ministerio de tomar decisiones “guiadas por criterios políticos y no técnicos”. Según el consejero, el Gobierno central “ha demorado deliberadamente” la tramitación del proyecto, primero guardando el informe en un cajón durante dos años y después presentando un trazado con graves afecciones sobre viviendas e infraestructuras locales “para justificar su paralización”.
El representante cántabro ha recordado, además, que la entonces ministra Raquel Sánchez anunció en 2022 una inversión de entre 2.500 y 3.100 millones de euros, “una promesa que se ha quedado en papel mojado”, y ha criticado al delegado del Gobierno y líder socialista en Cantabria, Pedro Casares, por “guardar silencio ante este atropello”. “Quiere ser presidente de Cantabria, pero no defiende los intereses de los cántabros”, ha añadido.
Durante su comparecencia, Media también se refirió a los retrasos en la fabricación de los nuevos trenes de Cercanías. Aseguró que el Ministerio no ha facilitado información y dio por hecho que las 21 unidades previstas no llegarán este año. “Ni en el primer semestre ni en el segundo, y veremos si llegan siquiera en 2027”, afirmó. Según indicó, Renfe sigue sin autorizar la visita a la planta de Zaragoza donde se construyen, y eso “solo puede significar que van mucho más atrasados de lo que quieren reconocer”.
“Llevamos años de falsas promesas y retrasos inaceptables”, sentenció el consejero, quien reiteró que el Gobierno de Cantabria exigirá al Estado un tren a Bilbao “competitivo, moderno, capaz de transportar viajeros y mercancías y financiado íntegramente por el Gobierno central”.














