El Ejecutivo autonómico, que encabeza el Partido Popular, incorporará el próximo año otros 6,3 millones de euros al Fondo de Derribos. Con esta ampliación presupuestaria, el fondo contará con más de 16 millones de euros en total, una cuantía que permitirá afrontar nuevas actuaciones vinculadas a la ejecución de sentencias urbanísticas, especialmente en el municipio de Argoños.
Una parte de ese dinero se dedicará a la compra de parcelas en las que se levantarán las viviendas de sustitución para los propietarios de las 120 casas que deberán ser demolidas, al no poder ser legalizadas tras la anulación por parte del Tribunal Supremo del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel. También se contempla la opción de destinar fondos a indemnizar a quienes opten por esta alternativa económica.
El consejero de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Roberto Media, explicó este jueves que ya se han identificado cinco propietarios de terrenos en Argoños dispuestos a vender sus fincas al Gobierno de Cantabria para facilitar la construcción de las nuevas viviendas. Según indicó, los técnicos ya analizan la viabilidad de las ofertas presentadas, un paso previo imprescindible antes de iniciar la tramitación administrativa para adquirir los suelos.
Una vez completado ese proceso, la Consejería prevé licitar la redacción de los proyectos y, posteriormente, ejecutar las obras. “Es un asunto que queremos dejar encarrilado y con una solución clara”, enfatizó Media, que confía en que las primeras gestiones puedan arrancar en un plazo breve.
La dotación del Fondo de Derribos es una de las principales herramientas con las que cuenta el Ejecutivo autonómico para dar cumplimiento a las resoluciones judiciales que afectan a diferentes municipios de la comunidad, en especial los de la costa oriental, y aliviar así las consecuencias derivadas de décadas de litigios urbanísticos.












