Cantabria registró entre junio y agosto un total de 52.772 contratos, lo que supone 1.824 más que en el mismo periodo del pasado año, con un incremento del 3,6%. El repunte se debe en gran medida a la contratación de jóvenes menores de 25 años, al aumento de los contratos temporales y a la expansión de los empleos a tiempo parcial.
Según un informe elaborado por la Secretaría de Empleo de UGT a partir de datos del SEPE y el EMCAN, el avance fue más acusado entre los hombres, con un 5% de crecimiento (1.352 contratos más), aunque también se dio entre las mujeres, aunque de forma menos intensa, con un 1,8% (472 contratos adicionales).
El alza se concentró casi en exclusiva en los menores de 25 años, que firmaron 404 contratos indefinidos más (+10,5%) y 1.473 temporales adicionales (+13,31%). No obstante, el sindicato advierte de que este colectivo continúa siendo el que más sufre jornadas parciales, un fenómeno que también afecta mayoritariamente a las trabajadoras. En verano se contabilizaron 1.970 contratos a tiempo parcial más que en 2024 (+12%), la mayoría de ellos firmados por mujeres (+1.211).
En contraste, la contratación a jornada completa cayó en el caso femenino, con un descenso del 6% y 771 contratos menos, lo que ahonda la brecha de género: solo un 47,7% de las mujeres accedió a contratos de jornada completa frente al 62,8% de los hombres.
Pese a que tres de cada cuatro contratos fueron eventuales, aumentó también la contratación indefinida tras dos veranos consecutivos de descensos. En este caso, el alza fue de un 3,2% con 431 contratos más (hasta los 13.829). Aun así, la tasa de empleo estable apenas roza el 26%, muy por debajo del promedio estatal del 38,3%.
El secretario de Empleo de UGT en Cantabria, Julio Ibáñez, subraya que persiste el problema de la calidad de la contratación: “aunque sube la indefinida, lo hace de forma insuficiente, y sigue expandiéndose una temporalidad de muy corta duración”. El sindicato calcula que 85% del incremento de contratos temporales corresponde a empleos de menos de un mes, con más de 13.000 de apenas una semana. En total, un 41% de los contratos firmados este verano no superaron los treinta días de vigencia.
Sectores con más actividad
El sector servicios volvió a concentrar el grueso de la contratación, con 42.338 contratos (80% del total), y la hostelería encabezó de nuevo la lista con 14.366, equivalente al 27% de todos los firmados. En este subsector destacó el aumento de la contratación indefinida, que creció un 2,7%, mientras la temporalidad permaneció prácticamente estable.
En cambio, en el comercio se redujo la indefinida casi un 3% y creció la temporal en torno al 7%, lo que desplomó su tasa de estabilidad al 23%. También repuntó la eventualidad en las actividades artísticas y recreativas (+486 contratos) y en ramas industriales como la siderometalurgia (+386) y la alimentaria (+114).
La industria, junto a los servicios, fue uno de los motores del empleo estival con 847 contratos más que en 2024, aunque de ellos solo 20 fueron indefinidos. La tasa de estabilidad productiva se mantiene en torno al 27%, inferior a la registrada en hostelería (30,9%).













