La Policía Local de Santander ha tramitado varias denuncias durante el pasado fin de semana en el marco de los operativos destinados a velar por el cumplimiento de las ordenanzas municipales, especialmente las relativas al control del ruido y la actividad de los locales de hostelería.
En concreto, cinco personas fueron identificadas y sancionadas por alterar el orden en la vía pública mediante gritos y voces en tono elevado, generando molestias al vecindario y perturbando el descanso, según han informado fuentes municipales.
Además, los agentes inspeccionaron varios establecimientos hosteleros y formularon denuncias contra cinco de ellos por diferentes infracciones.
Uno de los locales, situado en la calle Arrabal, fue sancionado por emitir música a un volumen excesivo, causando molestias a los residentes de la zona. En la calle Del Medio, dos establecimientos fueron objeto de actuación: el primero, por instalar elementos no autorizados en su terraza (dos sombrillas), y el segundo, por incumplir varias condiciones de su licencia, entre ellas no tener visible el cartel que acredita la autorización municipal ni presentar la documentación de apertura al ser requerida.
Otro de los locales denunciados, ubicado en la calle Camilo Alonso Vega, fue sancionado tanto por reproducir música sin contar con autorización para ello como por el volumen elevado y las molestias derivadas. Por último, en el Paseo de General Dávila, se formuló una denuncia por hechos similares: música en tono alto y quejas vecinales.
Desde el Ayuntamiento de Santander se recuerda que el respeto a las normas de convivencia es fundamental para garantizar el equilibrio entre el ocio y el descanso vecinal, y se subraya que estos controles continuarán activos de forma regular, especialmente en zonas con alta concentración de locales de hostelería.












