Manuel Higuera, presidente del Real Racing Club, ha lanzado un vibrante mensaje de motivación de cara al decisivo encuentro contra el Real Oviedo este domingo en El Sardinero. En declaraciones a los medios durante la visita a los renovados baños de los Campos de Sport, Higuera instó a la afición a convertir el estadio en «una caldera» que haga vivir al equipo visitante «90 minutos de sufrimiento».
El máximo mandatario verdiblanco reconoció el disgusto por la última derrota ante el Cartagena, pero prefirió mirar hacia adelante: «Cada jugador está enrabietado, pero tenemos una posición privilegiada. Jugar el ascenso directo contra el Oviedo en casa es algo que hubiera firmado con sangre al inicio de temporada». Higuera diferenció claramente este tropiezo del ocurrido ante el Villarreal la pasada campaña: «Fuimos infinitamente superiores al Cartagena, simplemente no acertamos. En Villarreal ni siquiera fuimos nosotros mismos».
Con pragmatismo, el presidente racinguista hizo sus cálculos: «Con 74-75 puntos hay ascenso directo, y el playoff está en 66-67 como mucho». Sin embargo, advirtió contra los extremismos: «En Santander tendemos a creernos invencibles cuando ganamos y un desastre cuando perdemos. La realidad está en medio. Ganar al Oviedo no significaría el ascenso, pero nos acerca al sueño».
Récord histórico de asistencia
Higuera reveló un dato significativo: «El campo se nos está quedando pequeño. Esta temporada superamos en un 30% la asistencia de 2007-2008, que era nuestro mejor registro». Un fenómeno que atribuyó a la especial conexión entre equipo y afición: «Vivimos un momento histórico de unión. Como presidente, me produce un orgullo inenarrable».
La alcaldesa de Santander, Gema Igual, acompañó a Higuera en la visita a las nuevas instalaciones y trasladó sus deseos de victoria para el crucial partido del domingo, que se disputará a las 14:00 horas en un Sardinero que promete vibrar como nunca en esta decisiva jornada liguera.
El mensaje final de Higuera no pudo ser más claro: «Necesitamos que nuestra afición infle de aire a los jugadores y ahogue al rival. Juntos podemos hacer historia». Una llamada a las armas que los racinguistas esperan convertir en realidad este fin de semana.












