El Racing de Santander no pudo sacar nada positivo de su visita al Ciudad de Valencia, donde cayó por 3-1 ante el Levante en un partido clave por la lucha por el ascenso. Un arranque irregular, la falta de acierto en los momentos decisivos y un gol tempranero tras el descanso dejaron sin opciones reales a los verdiblancos, que solo reaccionaron en el tramo final, cuando ya era demasiado tarde.
Los cántabros, arropados por un nutrido grupo de aficionados desplazados hasta la capital del Turia, no tuvieron su mejor tarde. Morales abrió la lata para los locales en el minuto 16 tras aprovechar un error defensivo, y aunque el Racing tuvo varias ocasiones claras para empatar antes del descanso —la más clara, un mano a mano que Andrés estrelló en el portero—, el marcador no se movió.
La segunda mitad no pudo comenzar peor. A los 25 segundos de la reanudación, Morales volvió a marcar tras una jugada rápida de los levantinistas. El VAR tuvo que validar el tanto, inicialmente anulado por fuera de juego. El gol supuso un jarro de agua fría para los de José Alberto, que se mostraron desconectados durante varios minutos.
Con el 2-0 en el luminoso, el técnico racinguista movió ficha con varios cambios, buscando frescura en ataque. Entraron Karrika, Mantilla, Sangalli y más tarde Jeremy y Rober González, pero el control seguía siendo local. Ezkieta evitó una goleada mayor con varias intervenciones de mérito, incluyendo un mano a mano con Espí en el 79.
Cuando todo parecía sentenciado, el Racing encontró un resquicio para la esperanza. En el minuto 94, Javi Castro recortó distancias con un remate dentro del área. Apenas dos minutos después, el Levante volvió a marcar por medio de Forés, aunque el tanto fue inicialmente anulado por fuera de juego. Tras revisión del VAR, el gol subió finalmente al marcador, dejando el definitivo 3-1 y enterrando cualquier opción de remontada.
Con esta derrota, el Racing se complica su posición en la zona noble de la tabla, aunque sigue vivo en la pelea por el playoff. El próximo compromiso liguero será vital para no perder comba en un tramo final de temporada que se presenta más exigente que nunca.












