El Racing de Santander no pudo sumar en su visita a Anduva y cayó por 2-1 ante el Mirandés en un encuentro en el que empezó con buenas sensaciones, pero que terminó sufriendo ante el empuje local. Mario García adelantó a los cántabros en la primera parte, pero los burgaleses igualaron nada más arrancar la segunda mitad y sentenciaron con un tanto en propia puerta de Manu Hernando. Solo las intervenciones de Jokin Ezkieta evitaron una derrota más abultada.
Un Racing sólido hasta el descanso
El partido comenzó con un Mirandés más activo, llevando la iniciativa y buscando la portería rival. Sin embargo, el Racing fue asentándose poco a poco y, tras varios avisos, consiguió abrir el marcador en el minuto 23. Andrés Martín filtró un buen pase para Mario García, que definió con calidad ante Raúl Fernández para poner el 0-1.
A partir del gol, los verdiblancos se mostraron sólidos, controlando el juego y generando alguna ocasión más antes del descanso. Arana y Javi Castro estuvieron cerca de ampliar la ventaja, pero el Racing no logró materializar sus llegadas.
Reacción del Mirandés y dominio local
Tras el paso por vestuarios, el Mirandés salió decidido a buscar el empate y lo logró en el minuto 50 con un cabezazo de Urko Izeta tras un centro de Juan Gutiérrez. Este tanto dio alas al equipo local, que comenzó a encerrar al Racing en su área.
Ezkieta se convirtió en el protagonista del partido con varias intervenciones de mérito, salvando remates claros de Egiluz, Izeta y Roca. Pero el Mirandés siguió insistiendo y encontró su recompensa en el minuto 74, cuando un saque de esquina terminó con un rebote en Manu Hernando que acabó dentro de la portería racinguista.
Un Racing sin reacción
El 2-1 dejó tocado al Racing, que apenas pudo generar peligro en los minutos finales. Pese a los cambios ofensivos introducidos por José Alberto López, los cántabros no encontraron la manera de inquietar a la defensa burgalesa.
Con esta derrota, el Racing frena su buena racha como visitante y se mantiene en la pelea por los puestos altos de la clasificación. El próximo reto será en El Sardinero, donde buscarán resarcirse ante su afición.












