El Racing de Santander volvió a demostrar que está preparado para pelear por todo. En un partido de alta exigencia, el conjunto dirigido por José Alberto López superó con solvencia al Elche (2-0) en un estadio de El Sardinero que empujó desde el primer minuto. Los goles de Arana y Aldasoro en la primera mitad bastaron para doblegar a un rival directo y devolver a los verdiblancos al liderato de la categoría.
El ambiente previo ya anticipaba una noche grande. Tras un emotivo minuto de silencio en memoria de Nico Hidalgo, el Racing salió con las ideas claras: presionar arriba y hacer daño en transiciones rápidas. La recompensa no tardó en llegar. En el minuto 6, una jugada electrizante de Andrés culminó con un pase medido a Arana, que con un toque de calidad batió a Dituro y desató la locura en la grada.
El gol no frenó a los locales, que continuaron imponiendo su ley ante un Elche desbordado. En el minuto 23, un córner mal defendido por el conjunto ilicitano acabó con el segundo tanto. Dituro no acertó a despejar, Javi Castro remató al palo y Aldasoro, muy atento, empujó el rechace para ampliar la ventaja.
El Elche, obligado por el marcador, intentó reaccionar con mayor presencia en campo rival, pero se encontró con un Racing muy sólido en defensa. Hernando y Javi Castro se mostraron infranqueables, cortando cualquier atisbo de peligro. La ocasión más clara de los visitantes llegó al filo del descanso con un disparo de Salinas que Mario García desvío a córner.
En la segunda parte, el Racing gestionó el partido con inteligencia. A pesar de los intentos ilicitanos por recortar distancias, las mejores ocasiones siguieron siendo locales. En el minuto 67, Sangalli estuvo a punto de hacer el tercero, pero su remate se marchó por centímetros. Los cambios de José Alberto refrescaron al equipo y permitieron mantener el control hasta el pitido final.
El tramo final del encuentro tuvo a Ezkieta como protagonista, con una intervención de mérito ante un disparo de Óscar Plano que evitó que el Elche recortara distancias. Los altos de ideas, no encontraron la manera de derribar el muro verdiblanco. Con cuatro minutos de prolongación, el Racing certificó una victoria que le permite recuperar el liderato y reafirmar su candidatura al ascenso.
El Sardinero despidó al equipo con una ovación cerrada, consciente de la importancia del triunfo. El Racing vuelve a sonreír y lo hace desde lo más alto de la clasificación, con un equipo que transmite sensaciones de solidez y ambición.












