El Racing de Santander no pudo culminar su intento de remontada y cayó derrotado en un trepidante partido frente al Cádiz (2-3) en El Sardinero. El conjunto verdiblanco, empujado por su afición en un estadio lleno, vio cómo los andaluces impusieron su pegada en los momentos clave del encuentro, castigando cada error defensivo de los cántabros. A pesar de la reacción en la segunda mitad, los visitantes lograron administrar su ventaja y sellar una victoria que les mantiene en la zona alta de la clasificación.
Un Cádiz eficaz golpea primero
El partido comenzó con un Racing que buscó llevar la iniciativa, consciente de la importancia de sumar tres puntos en casa tras la derrota en Burgos. Con el apoyo de su afición, los cántabros trataron de hacerse con el control del juego, pero el Cádiz supo defenderse con orden y golpear en los momentos oportunos.
Los primeros compases dejaron una clara declaración de intenciones por parte del equipo de Garitano, que tuvo las mejores ocasiones en los primeros minutos. Chris Ramos, muy activo en el ataque cadista, protagonizó una gran acción individual en el 6’, pero Ezkieta respondió con seguridad. Poco después, el Racing tuvo su mejor llegada en un centro de Rober que se envenenó y terminó en el palo, antes de que Hernando evitara el gol visitante en un mano a mano con el propio Ramos.
El Cádiz no tardó en encontrar su premio. Avisó primero con un remate de Climent que salvó Ezkieta en el 29’ y otro mano a mano de De la Rosa en el 36’. Finalmente, en el minuto 40, Ontiveros aprovechó un error en la zaga local para batir al guardameta y hacer el 0-1, un golpe psicológico para el Racing antes del descanso.
La segunda parte, un carrusel de emociones
Si la primera mitad había sido un golpe de realidad para los racinguistas, el inicio de la segunda parte no hizo más que complicar aún más el panorama. En el 49’, un error en la salida de balón propició un penalti a favor del Cádiz que Álex Fernández no desaprovechó, ampliando la ventaja (0-2). Y apenas unos minutos después, en el 57’, Chris Ramos culminó una rápida transición ofensiva para poner el 0-3, lo que parecía sentenciar el encuentro.
Sin embargo, el Racing no se rindió y tiró de orgullo para volver a meterse en el partido. En el minuto 60, un centro cerrado de Rober González no encontró rematador, pero acabó en el segundo palo, donde apareció Pablo Rodríguez para recortar distancias (1-3). El gol despertó a los de José Alberto, que con los cambios ganaron frescura y empuje en ataque.
El Cádiz, por su parte, dio un paso atrás y se centró en defender su ventaja, algo que el Racing aprovechó para cargar el área visitante con insistencia. En el minuto 80, Karrikaburu avivó aún más la esperanza racinguista con un gran remate tras un pase de Vencedor, poniendo el 2-3 y desatando la locura en El Sardinero.
El Racing lo intenta hasta el final, pero sin premio
Con el estadio volcado, el conjunto cántabro buscó el empate en los últimos minutos. José Alberto López quemó todas sus naves con la entrada de Suleiman y la ofensiva se intensificó. El Cádiz sufría, pero resistía. David Gil tuvo que intervenir para atrapar un peligroso centro en el tiempo de descuento, evitando el empate in extremis.
Ni los ocho minutos de prolongación fueron suficientes para que el Racing culminara la remontada. A pesar del empuje final y la fe del equipo, el Cádiz logró mantener el resultado y llevarse tres puntos de oro.
Con esta derrota, el Racing pierde una oportunidad clave para seguir en el liderato, mientras que el Cádiz sigue en su gran racha y se afianza en la parte alta. Los verdiblancos deberán reponerse cuanto antes para no perder la estela de la cabeza en una competición que sigue muy apretada.
Todo el análisis en El Mirador Deportivo
Todo el análisis de la derrota racinguista en los Campos de Sport de El Sardinero, además de un repaso a los resultados de los equipos cántabros podrá seguirse el lunes a las 21 horas en El Mirador Deportivo. Este lunes los tertulianos serán el entrenador Felipe de la Torre, el periodista Aitor Alexandre y la aficionada y tiktoker Helena San Román.












