El Parlamento de Cantabria ha decidido posponer la votación para modificar el calendario y el formato de sus sesiones plenarias debido a la falta de consenso entre los grupos políticos. Los partidos mayoritarios, Partido Popular (PP) y Partido Regionalista de Cantabria (PRC), que cuentan con quince y ocho diputados respectivamente, optaron por no forzar una votación y dejar el asunto sobre la mesa. Esto ocurrió después de que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) se retirara del acuerdo, dejando en claro que para modificaciones de esta magnitud es necesario un amplio respaldo.
Íñigo Fernández, portavoz del PP, y Pedro Hernando, portavoz del PRC, explicaron en una rueda de prensa que su objetivo era modernizar el funcionamiento del Parlamento cántabro. La propuesta incluía trasladar las sesiones plenarias de los lunes (mañana y tarde) a los viernes por la mañana, con el fin de hacer los debates más accesibles para el público y los medios de comunicación. También se proponía reducir los plazos de tramitación de las iniciativas de doce a nueve días y los plazos para fijar el orden del día de diez a siete días, además de introducir un control más riguroso sobre el Gobierno.
Fernández lamentó que algunos partidos se descolgaran de la propuesta en el último momento, destacando que la intención era avanzar hacia un Parlamento más ágil y visible. Por su parte, Hernando consideró que la falta de acuerdo representa una oportunidad perdida para mejorar la eficiencia parlamentaria y subrayó la importancia de buscar un consenso máximo en temas fundamentales como el funcionamiento de las sesiones plenarias.
Pablo Zuloaga, secretario general del PSC-PSOE y portavoz parlamentario, defendió la decisión de su partido de no apoyar la propuesta. En un comunicado, Zuloaga argumentó que no respaldarán ninguna medida que limite la capacidad del Parlamento para fiscalizar y controlar al Gobierno de Cantabria. Aseguró que el actual Ejecutivo, liderado por el PP, busca debilitar la acción parlamentaria en un contexto de minoría y debilidad política. Zuloaga también subrayó la necesidad de mayor transparencia en el Parlamento, mencionando que Cantabria sigue siendo una de las pocas comunidades autónomas donde no se publica el patrimonio de los diputados.
Desde Vox, que cuenta con cuatro escaños, se explicó que no tenían una postura definida sobre la propuesta y estaban dispuestos a explorar posibles cambios. A pesar de la falta de acuerdo, el Grupo de Trabajo de Reforma del Reglamento del Parlamento continuará trabajando para actualizar esta normativa, que lleva casi dos décadas sin modificaciones significativas. El objetivo es presentar una nueva propuesta para el próximo periodo de sesiones en 2025, que incluya mejoras en la transparencia y la gestión parlamentaria.
En conclusión, el Parlamento de Cantabria ha decidido no avanzar con los cambios propuestos en el formato y calendario de sus sesiones plenarias debido a la falta de consenso entre los grupos políticos. Esta decisión refleja la necesidad de mayor diálogo y acuerdo en temas clave para el funcionamiento institucional, así como la importancia de la transparencia y la rendición de cuentas en la política regional.














