Más de un millar de personas se han manifestado este domingo en Puente San Miguel, aprovechando la celebración del Día de las Instituciones y la presencia de numerosas autoridades, para exigir un cambio en el modelo turístico que proteja el territorio y solucione el problema del acceso a la vivienda.
Aunque contaban con autorización para llegar hasta la Casa de Cultura, la policía les impidió el paso, generando momentos de tensión que finalmente no llegaron a más. Los manifestantes, que protestaban contra el modelo turístico promovido por el Gobierno de Cantabria, no estaban solos. Pensionistas y defensores del Hospital de Laredo también se congregaron en el lugar con sus propias demandas. La manifestación fue convocada por Cantabria para Vivir, una iniciativa reciente que agrupa a una veintena de colectivos sociales, vecinales, feministas, culturales, partidos políticos y sindicatos, que critican la «enorme disonancia» entre las políticas institucionales y las necesidades de la población cántabra.
La marcha, que comenzó a las 12:00 horas desde la estación de tren y llegó a las inmediaciones del parque de La Robleda una hora después, coincidió con el acto institucional que conmemora el autogobierno de Cantabria. Las consignas de los manifestantes se escucharon mientras las autoridades intervenían, e incluso algunos ingresaron al recinto al final del evento, silbando durante el discurso de la presidenta autonómica, María José Sáenz de Buruaga.
Los manifestantes rechazaron el modelo turístico actual y proyectos específicos como el teleférico en Vega de Pas, así como el borrador del decreto que regula las viviendas de uso turístico, alegando que favorece a los fondos de inversión y precariza las condiciones de estos alojamientos. El coportavoz de Cantabria No se Vende, Diegu San Gabriel, criticó que el Gobierno regional no ejerce adecuadamente su autonomía en materia de vivienda, delegando competencias cruciales a los ayuntamientos que no tienen recursos suficientes para una regulación efectiva.
San Gabriel afirmó que tanto el Ejecutivo autonómico como los ayuntamientos niegan el problema de la vivienda relacionado con el turismo y abogan por más urbanización, lo que empeora la situación en áreas urbanizadas como San Vicente de la Barquera, Comillas, Laredo, Castro Urdiales y Santander, donde el acceso a la vivienda es más difícil debido a la especulación inmobiliaria.
Paralelamente, los pensionistas se concentraron desde las 11:00 horas frente a la Casa de Juntas de Puente San Miguel, reclamando soluciones para proteger el patrimonio y el bienestar de los cántabros. Durante el acto institucional, leyeron un manifiesto exigiendo servicios públicos de calidad en vivienda, sanidad, cuidados y residencias, con recursos suficientes para atender dignamente a la población.














