El Plan de Sostenibilidad Turística gestionado por la Mancomunidad Saja-Nansa, que involucra a 18 ayuntamientos y abarca 29 proyectos por un valor de tres millones de euros, enfrenta serios problemas de gestión. Aunque la Consejería de Turismo envió los fondos hace meses, ahora planea intervenir debido a la ineficiencia en la ejecución de los proyectos, lo que podría llevar a la devolución del dinero al Estado. Hasta la fecha, solo seis proyectos han sido contratados, y el avance en el resto es prácticamente inexistente, lo que pone en riesgo el cumplimiento de los plazos establecidos para justificar el 50% del dinero antes del 31 de diciembre de 2024.
En un informe reciente, la Consejería de Turismo ha señalado múltiples irregularidades y falta de cumplimiento de la Ley de Contratos por parte de la Mancomunidad. Además, se destaca la dejadez del presidente de la Mancomunidad, Fernando Fernández, quien no ha designado a sus representantes en la comisión de seguimiento del plan, lo que invalida las decisiones tomadas hasta ahora. A pesar de las advertencias y compromisos de solución por parte de Fernández, no ha habido avances significativos, y Turismo ha decidido paralizar todas las contrataciones debido a la falta de respuesta a los requerimientos.
La situación pone en grave peligro la ejecución del Plan de Sostenibilidad Turística y la justificación de los fondos. Si el Gobierno de España determina que no se ha cumplido el convenio, los ayuntamientos no solo tendrán que devolver los tres millones de euros sino también pagar los intereses y cubrir el coste de las pocas actuaciones realizadas. Aunque la responsabilidad de devolver los fondos recaería en la Mancomunidad, algunos municipios como Alfoz, Ruiloba y Comillas, que no son miembros de la Mancomunidad pero participan en el plan, también podrían verse afectados.














