La Policía Nacional ha llevado a cabo la detención de un individuo de 43 años, sospechoso de cometer ocho robos con fuerza en distintos establecimientos de Santander.
El inicio de la investigación se remonta al mes de enero de este año, cuando las autoridades policiales recibieron información sobre una serie de robos en locales comerciales de diferentes áreas de la ciudad de Santander.
Los agentes especializados en este tipo de delitos de la Brigada Provincial de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Policía de Cantabria iniciaron una investigación basada en las denuncias presentadas por las víctimas en la Oficina de Denuncias y Atención al Ciudadano (O.D.A.C). Su labor incluyó la recopilación y análisis de pruebas e indicios objetivos para determinar la identidad del presunto responsable. Tras analizar el período de los hechos, las áreas afectadas y el modus operandi del autor, los investigadores concluyeron que podría tratarse de un único individuo con residencia en la ciudad.
El sospechoso utilizaba diversas técnicas para perpetrar los robos, como forzar el cierre de las persianas metálicas o romper el cristal de escaparates y puertas de los establecimientos para acceder al interior. Una vez dentro, sustraía dinero en efectivo de las cajas registradoras.
La detención del sospechoso tuvo lugar durante la noche del lunes 29 de enero, cuando agentes del Grupo Operativo de Respuesta (G.O.R) de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana de la Jefatura Superior de Policía lo localizaron y apresaron en una calle céntrica de la ciudad.
El individuo, quien tenía antecedentes previos, fue puesto a disposición judicial y posteriormente ingresado en prisión. Además, los agentes de la Brigada Provincial de Policía Judicial continúan trabajando en la investigación para determinar si el sospechoso está implicado en otros robos con el mismo modus operandi.
La Jefatura Superior de Policía de Cantabria ofrece a los comerciantes una serie de consejos para prevenir robos en sus establecimientos, como cerrar adecuadamente los locales al finalizar la jornada, activar sistemas de alarma y cámaras de seguridad, y evitar acumular grandes cantidades de dinero en efectivo en las cajas registradoras, optando por su almacenamiento en lugares seguros como cajas fuertes.












