La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha afirmado que el verano de 2026 está siendo, por el momento, el más cálido en Cantabria desde que existen registros, al menos desde 1961. La propia agencia ha difundido este balance a través de su cuenta en X, donde apunta que la práctica totalidad de los días de este periodo estival han presentado temperaturas por encima del valor normal correspondiente al periodo de referencia 1991-2020.
Dentro de ese comportamiento excepcional, junio ha destacado como el mes más cálido de la serie analizada hasta ahora. Según los datos difundidos por la AEMET, ese mes cerró con una anomalía térmica de 3 grados por encima del promedio habitual, una diferencia que sitúa a junio como el más cálido registrado en la comunidad dentro de la serie histórica disponible.
La tendencia no se ha limitado a junio. En los veinte primeros días de julio, la temperatura media en Cantabria también ha reflejado una anomalía superior a 3,5 grados respecto al periodo de referencia 1991-2020, lo que confirma que el arranque del mes ha mantenido la misma dinámica de calor persistente que ya se venía observando durante el final de la primavera y el inicio del verano.
Otro de los datos que subraya la magnitud de este episodio es el comportamiento registrado en el Aeropuerto de Santander. Allí, según la información facilitada por la AEMET, se han superado los 25 grados todos los días de julio, una circunstancia que eleva ya a 46 el número de jornadas de este año en las que se ha rebasado esa cifra en la instalación aeroportuaria.
Con este escenario, la AEMET señala que, a falta todavía de 10 días para cerrar julio, el mes se sitúa de momento como el julio más cálido de la serie histórica comprendida entre 1961 y 2026, con una temperatura media de 21 grados. La agencia añade además que, de mantenerse estos valores, sería el primer mes de julio con carácter extremadamente cálido dentro de ese registro.
En conjunto, el balance meteorológico refleja un verano muy por encima de lo habitual en Cantabria, tanto por la duración como por la intensidad de las temperaturas. La combinación de un junio especialmente cálido, un arranque de julio igualmente muy superior a la media y la continuidad de valores elevados durante casi todo el periodo estival dibuja un escenario que, según la AEMET, no tiene precedentes en la comunidad desde que hay datos comparables.













