El Racing completó ayer su segundo entrenamiento de la semana en las Instalaciones Nando Yosu tras disfrutar de una jornada de descanso, con la mirada fija en el partido contra el Club Deportivo Leganés, que se disputará el domingo a las 16:15 horas en Butarque. En la sesión matinal solo se perdieron Manu Hernando, Maguette, Facu y Manex Lozano, mientras que el grupo contó con los regresos de Chino, Vallecillo, Sergio, Carlos y Diego Díaz, procedentes del Rayo Cantabria, lo que refuerza la sensación de competencia interna en las últimas jornadas.
Asier Villalibre, protagonista clave en la remontada de la plantilla verdiblanca frente a la Sociedad Deportivo Huesca, insistió en rueda de prensa en que el equipo está “haciendo muy buen fútbol, todos tenemos confianza y eso se nota”, describiendo a un Racing que “crece cada día” y afronta las cuatro jornadas finales como un bloque ilusionado y compacto. El delantero vasco dejó claro que, más allá de la meta del ascenso, el objetivo es pelear “para ser campeón, queremos quedar primeros”, porque, según sus palabras, “llevarte un título te va a quedar para toda la vida”, una idea que refuerza la ambición colectiva en un tramo de calendario de altísimo voltaje.
De cara al encuentro en Butarque, Villalibre reconoció la solidez del Club Deportivo Leganés, sobre todo tras el partido de la primera vuelta, y anticipó que “juegan en casa y se juegan mucho, van a salir muy enchufados y nosotros tenemos que salir igual o más” para no regalar referencias. El ‘búfalo’ subrayó que la escuadra madrileña cuenta “con muy buenos jugadores” y que el partido se prevé “muy complicado”, lo que obligará al Racing a mantener la intensidad defensiva, la lectura táctica y la capacidad de capitalizar las oportunidades que surjan.
A nivel personal, el goleador verdiblanco explicó que está recuperando la sensación de ser “ese Asier de toda la vida, con confianza, que sabe que sale y la va a tener, que huele el gol”, un estado mental que resume en “mucha confianza y poco a poco encontrando al verdadero Asier”. Villalibre evitó fijarse en una cifra cerrada de goles y prefirió subrayar que “aún tengo margen de mejora, hay cosas con las que debo avanzar para llegar a mi 100% y estoy trabajando para ello”, lo que evidencia su enfoque en la continuidad y en la mejora progresiva más que en los números aislados.
El futbolista también ahondó en la presión que conlleva el final de la temporada, reconociendo que “cada jugador lleva los partidos a su manera, los nervios, la tensión… Cuanto más se acerca el final, más mariposas, más tensión en el estómago se siente”, aunque matizó que se trata de una sensación de “ganas, de querer salir al campo”, similar a la que ha vivido en otras etapas decisivas de su carrera. Consciente del contexto, Villalibre recordó que prefiere jugarse los partidos antes que sus rivales y cerró su intervención con un mensaje de contención: “hay que tener paciencia, la trompeta está guardada porque aún no hay nada que celebrar”, una frase que encapsula el equilibrio entre la ambición y la exigencia que marca el tramo final de la Liga Hypermotion.












