El Club de Fútbol Rayados de Monterrey ha hecho público este martes el fin de la etapa de Sergio Canales en el conjunto regiomontano, cerrando así una vinculación que se había prolongado durante más de dos temporadas en la Liga MX. El anuncio oficial ha llegado tras la conclusión de la fase regular del torneo Clausura 2026, periodo en el que el club mexicano ya no contaba con opciones de clasificarse para la liguilla y el centrocampista español no había sido convocado en los últimos encuentros. La entidad ha difundido un mensaje de despedida en sus redes sociales, destacando el vínculo que el jugador ha construido con la afición y agradeciéndole su aportación en el campo.
Sergio Canales, de 35 años, llegó a Rayados procedente del Real Betis en el verano de 2023 y, desde entonces, se ha convertido en uno de los referentes de la plantilla. En su paso por el club mexicano ha disputado 118 partidos, ha marcado 46 goles y ha registrado 22 asistencias, según datos recogidos por medios deportivos, lo que le ha consolidado como una de las piezas clave del conjunto albiazul. El equipo de Monterrey ha subrayado que el estilo de juego del cántabro, su capacidad ofensiva y su liderazgo en el vestuario han dejado una huella importante en la institución, que quizá haya quedado por debajo de las expectativas de conquistar un título de Liga, pero que ha sido valorada por la directiva y la hinchada.
El propio Canales ha hecho público su deseo de cerrar esta etapa, manifestando a través de sus redes sociales que se trata de “un momento” para finalizar la etapa en Rayados y resaltando el orgullo que ha sentido al vestir la camiseta del club. Ha indicado que México y el Rayados serán siempre un lugar “especial e importante” para él y su familia, pero ha dejado abierta la puerta a un regreso futuro, aunque con el foco puesto en dar un nuevo giro a su carrera profesional.
Lo que parece claro es que el destino más probable de Canales es el equipo de su tierra, el Racing. Club en el que el jugador se formó y debutó en el fútbol profesional, y que actualmente milita en Segunda División. Fuentes cercanas al jugador apuntan a que el centrocampista estaría dispuesto a aceptar una reducción salarial muy significativa para facilitar la operación. El propio presidente del Racing, Manolo Higuera, lo expresó en la última junta de accionistas, «que el presidente del Racing sueña con que Sergio Canales vista otra vez la camiseta verdiblanca es algo que he dicho y repetiré cuantas veces sea necesario. Pero estamos hablando de un futbolista con contrato en vigor, que es el ídolo de la afición de Rayados, que es un club señor y con valores. Y lo último que el Racing va a hacer es perjudicar a Canales ni al Rayados de Monterrey. No vamos a hacer nada que moleste a cualquiera de las partes».
La posible llegada de Sergio Canales al Racing permitiría sustituir a Peio Canales, baja asegurada tras el fin del préstamo con el Athletic
La posible llegada de Sergio Canales al Racing cobraría un matiz añadido al margen de lo puramente emocional, serviría para cubrir de forma inmediata una baja prácticamente garantizada en la plantilla, la de su tocayo de apellido, Peio Canales. El centrocampista vasco juega cedido en el club santanderino por el Athletic de Bilbao sin opción de compra, y su continuidad dependerá de la decisión del técnico de Bilbao, que tiene previsto incorporarlo a la primera plantilla o bien valorar su futuro según el proyecto diseñado para la próxima temporada. En todo caso, el Racing no dispone de vía alguna para retenerle ni para prorrogar el préstamo; por tanto, el club cántabro deberá buscar un recambio en el puesto de interior o mediapunta, y el exjugador de Rayados se sitúa, de momento, como la alternativa más avanzada y la preferida por la propiedad.
Más allá de la evidente diferencia de edad entre Peio, que se encuentra en el inicio de su carrera, y Sergio, que ya cuenta con 35 años, la operación permitiría al Racing optar por un perfil de jugador de la casa, con larga trayectoria en Primera, contrastada experiencia en clubes de referencia y una proyección de liderazgo y de peso institucional difícil de replicar con un perfil de menor recorrido. El objetivo sería suplir a la joven promesa del Athletic por un futbolista que conoce el entorno de la entidad, es capaz de rendir en la zona de la media punta o de la zona de creación y ofrece un aval sobrado en nombres y en títulos de competición.
Sergio Canales, nacido en Santander el 16 de febrero de 1991, se formó en la cantera del Racing y se marchó en 2010, antes de cumplir los veinte años, tras una etapa marcada por la escasa confianza inicial de Juan Ramón López Muñiz y Juan Carlos Mandiá. El regreso de Miguel Ángel Portugal al banquillo cántabro le dio continuidad en Primera, donde demostró un nivel de juego que ya entonces hacía prever que su salida era un escenario prácticamente inevitable para un club con dificultades financieras crecientes. El entonces presidente Francisco Pernía apostó por asegurar la máxima rentabilidad económica de la operación, tratando de presionar al futbolista para que prorrogara su contrato en condiciones vinculadas a ciertos intermediarios e intentando maximizar la cláusula de rescisión, algo que, finalmente, no se llegó a concretar al completo.
El Real Madrid fue quien se hizo finalmente con sus servicios, desembolsando alrededor de cinco millones de euros, importe que se repartió entre el Racing y el Deportivo de La Coruña, al que el club cántabro había cedido parte de los derechos con motivo de la operación de regreso de Pedro Munitis. La cantidad recibida por la entidad santanderina fue menor de lo previsto por la propia insistencia del jugador, que priorizó que el club de sus orígenes obtuviera un beneficio razonable frente a maximizar su propio recaudo. Después de una sola temporada en el Real Madrid, Canales emprendió una trayectoria de elevada valía competitiva en Valencia, Real Sociedad y Betis, paso salpicado por tres graves lesiones de rodilla que condicionaron en parte su progresión.
Fue en el Betis, ya superadas las lesiones, donde Quique Setién le reintegró como pieza clave de su proyecto táctico, recuperando sus mejores versiones, facilitando su debut como internacional absoluto con la selección española y viviendo el éxito de la conquista de la Liga de Naciones en el combinado nacional. Desde Sevilla, en 2023, su carrera dio un giro hacia el fútbol mexicano, en el que ha permanecido vinculado a Rayados de Monterrey hasta la fecha, periodo en el que ha consolidado su estatus de referencia futbolística dentro de la Liga MX.













