El cementerio de Cabezón de la Sal ha acogido este sábado la inhumación de los restos mortales de Matilde de la Torre y de su hermano Carlos, trasladados desde México en el año en que se cumple el 80 aniversario del fallecimiento de la intelectual cántabra en el exilio. Con este acto, los dos hermanos regresan definitivamente a la tierra en la que nacieron, un gesto largamente esperado por su familia, por la Fundación Matilde de la Torre y por el municipio, que reivindican su trayectoria como referente cultural, pedagógico y político de la Cantabria contemporánea.
La ceremonia, de carácter público, ha reunido a numerosos vecinos de Cabezón de la Sal junto a representantes de distintas instituciones del Estado y de la comunidad autónoma, que han querido acompañar a la familia en una jornada descrita como “histórica” y de “memoria” para el municipio. Entre las autoridades presentes han figurado el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez; la secretaria de la Mesa del Congreso, Isaura Leal; el delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares; la directora general de Cultura del Ejecutivo autonómico, Eva Guillermina Fernández, y el alcalde de Cabezón de la Sal, Víctor Reinoso, anfitrión del acto.
El regreso de Matilde de la Torre ha sido posible tras un proceso impulsado por la Fundación que lleva su nombre, por el Ayuntamiento de Cabezón y por las administraciones implicadas en la exhumación de las cenizas en el Panteón Español de Ciudad de México y su posterior traslado a Cantabria. La presidenta de la Fundación, Paz de la Cuesta, ha subrayado durante el acto que la inhumación supone un ejercicio de reparación simbólica y de justicia histórica con una mujer que dedicó su vida a la defensa de la educación, la cultura y la democracia, y que sufrió el exilio y el ostracismo tras la Guerra Civil.
En su intervención, el alcalde Víctor Reinoso ha incidido en que el municipio “cierra una página importante” de su historia al poder acoger por fin los restos de una de sus vecinas más ilustres, que “vuelve al entorno que marcó su vida y su compromiso”. El regidor ha agradecido la colaboración de las instituciones que han contribuido a hacer posible este retorno y ha recalcado que el sepelio en el camposanto local refuerza el vínculo entre el legado de Matilde de la Torre y las generaciones presentes y futuras del municipio.
Nacida en Cabezón de la Sal el 14 de marzo de 1884, Matilde de la Torre desarrolló una extensa labor como escritora, periodista, pedagoga, folclorista y militante socialista, convirtiéndose en una de las figuras femeninas más relevantes de la política y la vida intelectual española durante la II República. Diputada en las Cortes republicanas, destacó por su defensa de la escuela pública, de los derechos sociales y de la cultura popular, así como por su empeño en dar voz a las mujeres en un contexto político dominado por hombres.
La derrota republicana la abocó al exilio en 1940. Primero se refugió en Francia y, desde allí, embarcó en el buque “Cuba” rumbo a México en compañía de otros muchos españoles que huían de la represión franquista. En Ciudad de México fue acogida, junto a su hermano, por el Hospital Español, una institución de carácter benéfico, y allí permaneció hasta su fallecimiento el 19 de marzo de 1946, a los 62 años de edad. Sus restos quedaron depositados en el Panteón Español, donde han permanecido hasta su reciente exhumación para hacer posible el retorno a Cantabria.
En el cementerio de Cabezón, las autoridades han enmarcado el acto de este sábado en las políticas públicas de memoria democrática, subrayando que la vuelta de Matilde de la Torre y de su hermano se produce en una fecha cargada de significado, coincidiendo con el 80 aniversario de su muerte en el exilio. El secretario de Estado de Memoria Democrática ha señalado que se trata de un ejemplo de cómo el reconocimiento institucional puede contribuir a reparar trayectorias personales marcadas por la persecución política y el destierro.
A lo largo de la jornada se han sucedido intervenciones en las que se ha recordado la dimensión polifacética de Matilde de la Torre, así como su aportación a la vida cultural de Cantabria y de España. Se ha destacado su trabajo como folclorista, atenta a las tradiciones cántabras, su producción literaria y periodística, y su labor como docente, que articuló con una intensa actividad política en defensa de los sectores más vulnerables. En este sentido, varios de los participantes han insistido en que su figura sigue siendo una referencia para comprender el papel de las mujeres en la historia reciente y para profundizar en los valores democráticos.
El retorno de sus restos mortales se suma a las iniciativas que en los últimos años han querido rescatar su memoria, tanto en Cabezón de la Sal como en otros puntos de la comunidad, a través de publicaciones, actividades divulgativas y acciones impulsadas por la Fundación que lleva su nombre. El Ayuntamiento y la entidad han coincidido en que la presencia de Matilde y de su hermano en el cementerio del municipio permitirá reforzar estos proyectos y facilitar que vecinos, investigadores y visitantes puedan acercarse a su trayectoria desde su propio lugar de origen.
El sepelio ha concluido con un momento de recogimiento ante la sepultura, en el que familiares y asistentes han depositado flores y han guardado un silencio respetuoso en recuerdo de los dos hermanos. La jornada ha sido descrita por los organizadores como un acto “sobrio y emotivo”, que aspira a consolidarse como un punto de referencia en el calendario de actividades vinculadas a la memoria democrática en Cantabria.













