El secretario general del PSOE de Cantabria, Pedro Casares, ha dejado claro que su partido está «de manera firme» con el sector pesquero, un pilar que no solo sostiene la economía sino también la esencia misma de la comunidad. Lo hizo ayer en Santoña, donde recorrió la Cofradía de Pescadores ‘Nuestra Señora del Puerto’ y la conservera Catalina, acompañado por la secretaria general socialista local, Carmen González Caballero; el responsable de Pesca de la Ejecutiva autonómica, Nisio Luguera, y el líder de las Juventudes Socialistas, Fran Cano.
Casares no se anduvo por las ramas al reunirse con el presidente de la cofradía, Miguel Fernández: «defender al sector pesquero es defender el empleo, la cohesión territorial y nuestro patrimonio cultural. Cantabria no se entiende sin su gente del mar». Para el líder socialista, estamos ante «un pilar fundamental de nuestra economía, nuestro empleo y nuestra identidad», un mensaje que trasladó también al Gobierno de España de Pedro Sánchez, del que se siente plenamente respaldado en esta apuesta.
El político santanderino puso como ejemplo el trabajo del ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, que está defendiendo «con uñas y dientes» en Bruselas las demandas del sector junto a la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores (FNCP) y la Confederación Española de Pesca. Casares destacó cómo Planas busca apoyos entre otros países de la UE para flexibilizar el reglamento de control pesquero, adaptándolo a la realidad de la flota artesanal, simplificando trámites y reforzando los objetivos de sostenibilidad.
En la cofradía dejó claro el posicionamiento del PSOE y del Gobierno central ante Europa: luchar para que el presupuesto de la Política Pesquera Común (PPC) y la Política Agraria Común (PAC) se mantenga al menos en los niveles actuales durante el marco 2028-2034, frente a los recortes que impulsa el Partido Popular Europeo. Un frente diplomático que, según Casares, responde a las dificultades que genera la normativa comunitaria para los pescadores cántabros.
La jornada continuó en Conservas Catalina, empresa familiar que encarna el alma del sector conservero local. Casares conoció de primera mano el proceso artesanal de la anchoa del Cantábrico —galardonada con premios internacionales— y del bonito del norte, sus dos buques insignia, además de otras especialidades de la casa. La visita, guiada por los directores Adolfo Belaustegui y Silvia Ruiz, sirvió para que el líder socialista resaltara que «Catalina es ejemplo vivo de la calidad del sector conservero cántabro: tradición artesanal, apoyo a la economía local y experiencia gourmet que lleva nuestro nombre por el mundo».
Para Casares, estas visitas son mucho más que fotos institucionales. Representan el compromiso tangible de un partido que ve en el mar y en la industria transformadora los motores de Cantabria, un territorio donde el olor a salitre y el arte de envasar el mejor pescado no son solo negocio, sino raíz profunda de lo que somos. El mensaje, reiterado en cada parada, es claro: el PSOE no va a mirar para otro lado cuando el sector que da sustento a miles de familias pide a gritos apoyo y soluciones reales desde Europa.












