Se ha localizado el cuerpo de una persona en la zona de El Bocal por parte de uno de los efectivos del GEO de la Policía Nacional. En estos momentos se trabaja en la recuperación del cuerpo para su posterior identificación.
Las labores para dar con la joven que aún permanece desaparecida tras el colapso de la pasarela de El Bocal continúan activas en la costa de Santander, coordinadas por el Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo (CCS) de la ciudad. A pesar de la oscuridad y las complejas condiciones del mar, el despliegue se reanudó a primera hora de la mañana y se ha reforzado con medios especializados, como drones y perfiles de buceo, para rastrear tanto la línea de costa como la zona de acantilados y rompientes.
El dispositivo combina medios marítimos, como el Salvamar Deneb y el buque SAR Gavia, junto a helicópteros de Salvamento Marítimo, patrulleras de la Guardia Civil, efectivos de la Policía Nacional ―incluidas unidades especializadas desplazadas desde Guadalajara― y bomberos del Ayuntamiento de Santander. Además, se han incorporado drones de Protección Civil de la Comunidad y se ha solicitado a los barcos pesqueros que faenan en el Cantábrico en la zona que extremen la vigilancia y alerten ante cualquier objeto o presencia sospechosa en el agua.
Condicionantes y limitaciones del operativo
Las características del terreno —acantilados escarpados, socavones, olas fuertes y rocas sumergidas— complican enormemente la localización de posibles cuerpos y dificultan la aproximación de las embarcaciones a la zona exacta donde se produjo el desplome. Fuentes de Salvamento Marítimo reconocen que el tiempo transcurrido desde el accidente y la dinámica del mar han reducido las posibilidades de hallar a la joven con vida, algo que se ha transmitido también a la familia en términos de “expectativas no buenas”, pese a que se insiste en que el operativo no se paralizará mientras exista ese margen de posibilidad.
El dispositivo se ha adaptado a las mareas: durante la tarde y noche se han utilizado drones y patrullas de Policía Local y bomberos para revisar cavidades, grietas y puntos más próximos a la pasarela, mientras que al amanecer se han reactivado los medios aéreos y de superficie para ampliar el rango de búsqueda hacia mar adentro. Bomberos y Protección Civil han estado especialmente pendientes de los cambios de marea para inspeccionar zonas que quedan al descubierto en bajamar, donde podrían quedar restos o cuerpos encajados entre rocas.
Familia y entorno siguen pendientes de las labores
La familia de la joven desaparecida, procedente de Guadalajara, se ha desplazado ya a Santander, donde está siendo atendida por el Gobierno de Cantabria y por los servicios de apoyo psicosocial habilitados en la capital regional. El delegado del Gobierno en Guadalajara ha señalado que las instituciones están poniendo “todos los recursos disponibles” en Santander para intentar localizarla, aunque sin perder de vista la dureza del mensaje que se está transmitiendo a sus allegados.
En el entorno de Santander, la tensión se mantiene alta entre los vecinos de El Bocal y la comunidad educativa de los jóvenes, muchos de cuyos compañeros se dejan ver en la zona vigilando, desde la distancia, cómo se desarrollan las labores de búsqueda. El Ayuntamiento ha pedido calma y respeto al dispositivo, al tiempo que ha reiterado el compromiso de mantener informada a la población sobre cualquier novedad relevante del operativo, sin acudir a especulaciones o a datos sensibles que puedan afectar a la investigación abierta por la Policía Nacional.
De lo que se espera en las próximas horas
La coordinación del CCS de Santander ha dejado claro que, salvo imprevistos extremos de condiciones meteorológicas o marítimas, el rastreo se mantendrá al menos en las próximas jornadas, combinando salidas programadas con paradas técnicas para reorganizar medios y analizar imágenes aéreas y de drones. La presencia de un dron submarino, gestionado por la Policía Nacional, añade una nueva capa de búsqueda en el fondo rocoso de la costa, donde el oleaje podría haber arrastrado y encajado posibles restos en cavidades prácticamente inaccesibles desde la superficie.
Mientras la operativa continúa, la prioridad oficial se mantiene en dos frentes: por un lado, dar con la última persona desaparecida, y, por otro, consolidar el trabajo de rescate de los cinco jóvenes cuyos cuerpos ya han sido recuperados, para que las familias puedan resolver los trámites sanitarios y judiciales en la mayor normalidad posible. El mensaje institucional que se repite en Santander es que, aunque el pronóstico sea poco esperanzador, el operativo no se cerrará “hasta que no se agoten las posibilidades de encontrarla”, convirtiendo la búsqueda de El Bocal en uno de los dispositivos más intensos que se han visto en la costa cántabra en meses.











