La Cámara de Comercio de Cantabria ha aprobado sus cuentas para 2024, destacando un balance positivo que le permitirá cambiar de sede y fortalecer sus programas de apoyo a emprendedores y empresas. Con una venta clave de su edificio al Gobierno de Cantabria, la entidad arranca el nuevo ejercicio con un presupuesto reforzado, apuntando a un aumento del 50% de sus fondos debido a la creciente demanda de sus servicios por parte de la Administración.
Además, en 2025 Cantabria será sede de la VI Conferencia de Cámaras del Arco Atlántico, que agrupará a entidades de la Cornisa Cantábrica, Castilla y León, sur de Francia y Portugal. El encuentro busca promover proyectos conjuntos, especialmente en infraestructuras y energías renovables. El presidente de la Cámara, Tomás Dasgoas, resaltó la importancia de sumar esfuerzos para mejorar la conectividad y sostenibilidad de la región.
En su memoria de actividades de 2024, la Cámara destacó su trabajo en la creación de nuevos proyectos empresariales, asesorando a más de 100 emprendedores y gestionando un volumen significativo de ventas a través de campañas de dinamización comercial. También ha sido clave en la promoción de la internacionalización de las empresas cántabras, organizando jornadas y participando en ferias industriales para mantener el impulso exportador.
En cuanto a sostenibilidad, la Cámara ha realizado diagnósticos ambientales y cálculos de huella de carbono para ayudar a las empresas a alcanzar la neutralidad. Además, su labor en formación y empleo se consolidó con casi 4.400 asistentes a sus actividades y una bolsa de empleo que gestionó más de 2.000 candidaturas.
Con su presencia en redes sociales y un crecimiento continuo en su Club Cámara, la entidad sigue apostando por ser un motor de dinamización y networking para las empresas de Cantabria.












