El Grupo Parlamentario Regionalista presentará una partida nominativa en los presupuestos de 2026 orientada a agilizar la reparación y reapertura del consultorio de Cueto, que permanece cerrado desde el pasado 6 de marzo por un desprendimiento parcial del techo del edificio que lo alberga.
La diputada del PRC y candidata a la Presidencia de Cantabria, Paula Fernández Viaña, ha anunciado este lunes la medida durante una visita al centro, acompañada por el portavoz municipal de Santander, Felipe Piña, y diversos representantes de la Asociación de Vecinos de Cueto, propietaria del inmueble en el que se ubican las instalaciones sanitarias.
Fernández Viaña ha exigido al Gobierno de Cantabria una intervención “urgente” y “prioritaria” que permita acometer las obras necesarias, al considerar que el cierre del consultorio afecta directamente a la salud de la población, especialmente de personas mayores que tienen dificultades para desplazarse hasta el centro de salud de referencia de El Sardinero.
En caso de que la Consejería de Salud no plantee una solución concreta antes del inicio del trámite de enmiendas al presupuesto de 2026, el PRC impulsará una partida nominativa a favor de la Asociación de Vecinos con el fin de que el colectivo pueda realizar las obras en el menor plazo posible.
“Se trata de una actuación urgente y realmente necesaria para los vecinos de Cueto, que ya han tenido que ver cerrado su consultorio en otras ocasiones por falta de médico. Ahora es imprescindible abordar esta reparación, porque no se descarta que la situación pueda agravarse, y por eso hay que intervenir con celeridad”, ha subrayado la candidata regionalista.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Vecinos de Cueto, Arsenio Callejo, ha explicado que el consultorio, construido hace aproximadamente cincuenta años, da servicio a alrededor de 700 personas. Además, ha señalado que los presupuestos solicitados por la asociación sitúan el coste de la reparación de los 300 metros cuadrados del tejado del centro entre 70.000 y 107.000 euros, más IVA, una cifra que el colectivo vecinal no puede asumir por sí solo.
“Esperamos encontrar una solución satisfactoria y que, o bien el Gobierno de Cantabria o bien la propia Asociación de Vecinos, podamos emprender la obra para resolver el problema que tenemos”, ha concluido Callejo.












