La Federación de Servicios, Movilidad y Consumo (FeSMC) de UGT ha presentado una denuncia ante la Inspección de Trabajo por el despido de ocho trabajadores de IKEA en el centro situado en el Parque Comercial de El Alisal, en Santander. La medida se produce en vísperas de una votación promovida por la mayor parte de la plantilla para revocar a tres delegados sindicales de Fetico, que se está celebrando este lunes 23 de marzo.
UGT califica estos despidos de “represión sindical” y explica que ha remitido la denuncia a la Inspección de Trabajo para que investigue la idoneidad y la motivación de las extinciones contractuales. Además, la Federación ha anunciado que impulsará acciones legales contra la decisión empresarial y que programará movilizaciones en el propio centro de trabajo de IKEA en El Alisal si la compañía no procede a readmitir a los trabajadores despedidos, a quienes considera perjudicados por ejercer su derecho al voto y a la participación en los procesos representativos.
Según la FeSMC de UGT, la plantilla del centro santanderino, compuesta por unas cuarenta personas, aprobó por mayoría la convocatoria de una votación de revocación de tres delegados de Fetico. La decisión se enmarca en el desacuerdo de buena parte del colectivo con determinadas medidas adoptadas por ese sindicato, que, según la federación, implican una pérdida de salario y una merma de derechos laborales para los trabajadores.
El responsable autonómico de Acción Sindical de UGT, Eliseo Alonso, subraya que los despidos de estos ocho empleados constituyen una “clara interferencia deliberada” diseñada para condicionar el resultado de la votación. En su opinión, la intención de la empresa es influir en el proceso de elección de representantes, buscando favorecer la destitución de los delegados actuales y la convocatoria de un nuevo proceso electoral que permita reconfigurar la composición de la representación sindical.
UGT sostiene que esta situación lesionaría el derecho constitucional de afiliación sindical y el libre ejercicio de la representación de los trabajadores, así como el principio de igualdad en el acceso a las elecciones. La Federación insiste en que cualquier intento de coaccionar o sancionar a quienes participan en procesos de votación sindical debe ser corregido por la Administración competente y, en su caso, por la vía judicial.
En los próximos días, FeSMC de UGT seguirá coordinando la respuesta de la plantilla en el centro de El Alisal, combinando la vía administrativa y la defensa jurídica con acciones de protesta en el propio establecimiento, con el objetivo de presionar para que se anulen los despidos y se restablezcan plenamente los derechos de los trabajadores afectados.













