La multinacional James Hardie ha inaugurado este jueves su segunda línea de producción en la fábrica de Orejo (Marina de Cudeyo), tras una inversión de 150 millones de euros financiada al cien por cien con capital privado. Esta ampliación permitirá duplicar la producción y la facturación de la planta de aquí a 2030, así como generar 40 nuevos puestos de trabajo directos, elevando la plantilla de los actuales 120 a 160 empleados cuando ambas líneas operen a pleno rendimiento .
El proyecto supone una ganancia de 11.000 metros cuadrados de superficie y posiciona la instalación cántabra como la factoría de fibroyeso más grande y eficiente a nivel global, centralizando el 35% de la producción europea del grupo. La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, que ha presidido el acto, ha calificado el evento como “un día grande para Marina de Cudeyo y para Cantabria”, destacando la presencia de una empresa “puntera, modélica y comprometida con la excelencia y el empleo cualificado” .
Buruaga ha elogiado la proyección internacional de la planta —que exporta el 91% de su output a mercados como Francia, Suiza y Dinamarca— y su alineación con los objetivos de sostenibilidad y transición ecológica. “Sois el mejor ejemplo de la empresa que necesitamos en nuestra comunidad”, ha afirmado la presidenta, subrayando el uso de 80.000 toneladas anuales de papel reciclado absorbidas al 100% de la recogida de la empresa pública MARE, junto al yeso como principal materia prima .
James Hardie, líder mundial en soluciones constructivas de fibrocemento y fibroyeso con más de 130 años de historia, opera cinco plantas en Europa desde su sede en Düsseldorf (Alemania). La de Orejo, gestionada por James Hardie Spain, es la única en el sur del continente y produce placas para revestimientos en seco, estructuras de madera y suelos bajo la marca Fermacell, con énfasis en durabilidad, eficiencia y sostenibilidad .
En su intervención, Buruaga ha reiterado el compromiso del Gobierno de Cantabria por generar un entorno favorable a la empresa mediante bajadas fiscales, reducción de burocracia, mejoras en infraestructuras y comunicaciones. Ha mencionado además la Ley de Control Ambiental en tramitación, la Agenda Digital, el Plan de Internacionalización y la FP dual adaptada al tejido productivo, con el fin de forjar un modelo industrial “sólido, diversificado y competitivo” basado en tecnología e innovación .
La presidenta ha reivindicado el cambio en dos años: de una industria en recesión a un sector en crecimiento con más empleo y mejores perspectivas. Ha expresado optimismo ante incertidumbres energéticas, regulatorias y arancelarias, agravadas por la falta de política industrial nacional y tensiones geopolíticas, y ha instado a una “respuesta de país” inmediata. Cantabria ya ha propuesto alivios fiscales y regulatorios al Gobierno central, dispuesta a complementarlos si es necesario .
Al acto han asistido los consejeros de Industria, Eduardo Arasti, y Fomento, Roberto Media; el delegado del Gobierno, Pedro Casares; el alcalde de Marina de Cudeyo, Pedro Pérez Ferradas; el consejero delegado de James Hardie, Cristian Claus; y el director de la planta, Fernando Herrera. Claus ha definido la inversión como una “declaración de intenciones” y confianza en Cantabria, mientras Herrera ha vaticinado un “futuro prometedor” para una instalación más moderna y flexible .












