El comité de empresa de la fábrica de Solvay en Barreda (Torrelavega), integrado por UGT-FICA, CCOO y USO, mantendrá hoy miércoles 18 de marzo encuentros con el delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, y la presidenta , María José Sáenz de Buruaga, para exponer la situación actual de la negociación del expediente de regulación de empleo (ERE) anunciado por la multinacional belga, que contempla 77 despidos. La agenda prevé una primera reunión con Casares a las 10.00 horas en la sede de la Delegación del Gobierno en Santander, seguida de un segundo encuentro con la presidenta a las 11.30 horas en el Palacio de la Presidencia de la calle Peña Herbosa.
Durante estas citas institucionales, los representantes sindicales detallarán las propuestas ya trasladadas en la mesa negociadora del ERE, centradas en evitar cualquier despido mediante la implantación de un plan industrial viable que asegure el empleo a largo plazo. Insisten en la necesidad de atraer inversiones que eleven la competitividad de la planta, incorporen nuevas líneas de producción y abran vías de negocio innovadoras, en el marco de la transición energética que la compañía inició hace un año.
Estos contactos se producen en un momento clave de la negociación, tras cuatro sesiones celebradas hasta la fecha —mitad del calendario previsto—, con reuniones adicionales programadas para los días 19, 23 y 26 de marzo, que culminarán el 1 de abril. Paralelamente, el Gobierno de Cantabria informa de la primera reunión del grupo de trabajo sobre Solvay en el Ministerio de Industria, presidida por el consejero Eduardo Arasti junto al director de la empresa Pablo Alonso, el secretario de Estado Jordi García Brustenga y otros altos cargos.
En este foro técnico, las tres partes —Gobierno central, Ejecutivo autonómico y Solvay— buscan mecanismos de compensación para rentabilizar la transición energética, que incluye la construcción de la mayor planta de cogeneración de biomasa de España por 150 millones de euros, más 100 millones adicionales y un proyecto de captura de CO2. Arasti ha enfatizado la dificultad competitiva de Solvay frente a países como China o EE.UU., que no afrontan costes por emisiones ni transiciones similares, y ha reivindicado apoyos para culminar el plan industrial. El grupo incorporará a otros ministerios, como el de Transición Ecológica, para avanzar en esta hoja de ruta.











