Cantabristas ha registrado alegaciones para solicitar la denegación del proyecto que plantea levantar un edificio con seis apartamentos turísticos en suelo rústico de Liencres, en el municipio de Piélagos. La formación sostiene que este tipo de iniciativas contraviene el interés general y se sitúa al margen de la normativa urbanística vigente, al tratarse de una construcción de carácter colectivo no permitida en este tipo de suelo.
Según detalla el partido, la actuación proyectada incumpliría tanto el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Piélagos como la Ley del Suelo autonómica, al introducir un uso turístico intensivo en un enclave reservado, en principio, a actividades vinculadas al sector primario y a la preservación del medio rural. A juicio de Cantabristas, la expansión de viviendas de uso turístico en terrenos rústicos no responde ni a las necesidades reales de la población ni a una planificación ordenada del territorio, sino a una lógica de aprovechamiento inmobiliario incompatible con la finalidad productiva de estos suelos.
El portavoz de Cantabristas en Piélagos, Lorenzo Arce, ha expresado su preocupación por lo que describe como una “proliferación” de proyectos en suelo rústico orientados a alojamiento turístico u otras instalaciones ajenas a la naturaleza y al propósito productivo de estos espacios. En su opinión, no se trata de casos aislados, sino de una dinámica alentada por políticas que, bajo la etiqueta de impulso económico o lucha contra la despoblación, favorecen una turistificación masiva compartida por los principales partidos y que estaría generando impactos ambientales y sociales muy negativos para quienes residen en Cantabria durante todo el año.
En este contexto, el equipo jurídico de la formación señala el proyecto de Liencres como un ejemplo especialmente significativo de esa tendencia, al considerar que vulnera de forma clara el marco legal aplicable al suelo rústico en la comunidad autónoma. Por ello, Cantabristas ha instado a la Comisión Regional de Ordenación del Territorio y Urbanismo (CROTU), órgano competente para autorizar intervenciones en este tipo de suelo, a actuar estrictamente conforme a derecho y rechazar la solicitud.
El partido reclama que cualquier autorización que se conceda en suelo rústico responda de manera acreditada a fines de interés general, ligados a la preservación del territorio, al mantenimiento de su función agraria o ganadera y a la protección del paisaje, y no sirva para encubrir procesos de urbanización progresiva o de intensificación turística contrarios a la filosofía de la normativa vigente. A su juicio, permitir este tipo de proyectos abriría la puerta a una dinámica de ocupación y transformación del suelo rústico que comprometería tanto la conservación de los recursos naturales como un desarrollo territorial equilibrado en Cantabria.











