La Federación de Servicios a la Ciudadanía de Comisiones Obreras en Cantabria (CCOO) ha vuelto a poner el foco en el progresivo deterioro de la estación de tratamiento de agua potable (ETAP) de El Tojo, situada en el municipio de Camargo y encargada de suministrar agua a Santander. El sindicato advierte de que el estado de las instalaciones supone un riesgo tanto para la seguridad de los trabajadores como para la continuidad del servicio.
Según ha explicado la organización sindical, la cubierta del principal edificio, cuya primera fase de construcción data de 1967, presenta un avanzado deterioro que provoca filtraciones continuas en el interior. Esta situación afecta directamente a las zonas de trabajo habitadas por los 18 empleados de la planta y acelera el desgaste de la infraestructura, llegando incluso a poner en peligro la estabilidad estructural del inmueble.
CCOO ha recordado que ya trasladó esta problemática a la Inspección de Trabajo tras constatar que las goteras alcanzan áreas sensibles, como cuadros eléctricos y dependencias operativas. En palabras de Manuel Arsenio, delegado del sindicato en el servicio de aguas, “en 2021 fue necesario intervenir de urgencia tras el hundimiento del techo del depósito de agua, pero desde entonces no se ha llevado a cabo el mantenimiento necesario y las filtraciones persisten”.
La federación considera especialmente grave esta situación al tratarse de una instalación clave para el abastecimiento de la capital cántabra. Arsenio ha advertido de que “si se produjera un fallo estructural importante en la planta, Santander podría verse sin suministro de agua”, lo que pone de manifiesto la relevancia de actuar con inmediatez.
En este sentido, CCOO responsabiliza al Ayuntamiento de Santander, como titular de la infraestructura, de garantizar su conservación y exige que inste a la empresa concesionaria, FCC Aqualia, a acometer sin demora las obras de reparación y mantenimiento necesarias.
El sindicato ha vinculado, además, esta denuncia con el debate abierto en las últimas semanas sobre el estado general de las infraestructuras municipales, a raíz del derrumbe del puente de El Bocal. “Lo sucedido demuestra la urgencia de revisar y reforzar el mantenimiento de las instalaciones públicas. La ETAP de El Tojo es una infraestructura esencial que no puede seguir deteriorándose”, ha concluido Arsenio.














