El Partido Popular en Cantabria ha generado un intenso debate político al cuestionar directamente la veracidad de las explicaciones ofrecidas por Pedro Casares, delegado del Gobierno y secretario general del PSOE en la región. Este pulso se centra en el viaje a México que mantuvo ausente al responsable gubernamental durante los momentos iniciales de la tragedia de El Bocal.
La secuencia de acontecimientos se remonta a la tarde del martes 3 de marzo. En esa fecha, seis jóvenes perdieron la vida y una más resultó herida grave cuando colapsó una pasarela de madera en la zona de El Bocal, situada en el litoral de Santander. El incidente ocurrió en el marco de una ruta costera que frecuentaban los afectados. Casares justificó su ausencia del dispositivo de emergencia alegando limitaciones en el calendario de vuelos. Según su versión, no le fue posible adelantar el regreso desde México antes del jueves 5 de marzo, lo que le impidió intervenir de manera inmediata en la gestión de la crisis.
Sin embargo, el PP ha desmontado esta argumentación con contundencia. Juan José Alonso, coordinador general de los populares en Cantabria y portavoz del Grupo Parlamentario Popular, compareció en rueda de prensa para calificar de «mentira» el relato del delegado. Alonso detalló que entre el día del siniestro y el viernes 6 de marzo operaron al menos 16 vuelos directos entre México y España con disponibilidad de plazas. Además, existieron numerosas conexiones internacionales alternativas que habrían permitido un retorno anticipado.
Desde esta base, el PP formula interrogantes precisos hacia Casares sobre la auténtica naturaleza del desplazamiento. Se pregunta si se trató de un acto estrictamente institucional o si predominó un componente vacacional. En caso de ser oficial, los populares indagan por qué no se priorizó el regreso inmediato tras el accidente fatal. Alonso llegó a insinuar que el socialista podría haber extendido su estancia de forma voluntaria, lo que encajaría con una percepción de vacaciones impropias en un contexto de emergencia.
Los dirigentes populares han calificado de «miserable» el proceder del delegado, quien permaneció en México mientras los equipos de rescate continuaban las labores en la costa santanderina. En lugar de estar junto a las familias afectadas, Casares habría gestionado la situación a distancia. Según el PP, incluso dio indicaciones para difundir informes selectivos sobre el suceso, lo que agrava la percepción de desconexión con la realidad local.
El partido exige que Casares rinda cuentas claras e inmediatas ante la ciudadanía. Reclaman detalles exhaustivos sobre las actividades realizadas en México, la agenda pública durante esos días y la identidad de las entidades implicadas. También solicitan información sobre la financiación del viaje y las personas que le acompañaron, con el fin de disipar cualquier sombra sobre su carácter oficial o privado.
En el ámbito fotográfico, el PP alude a imágenes circuladas en redes sociales que muestran a Casares en el Ateneo Español de México. Allí participó en un homenaje junto a Paz de la Cuesta, presidenta de la Fundación Matilde de la Torre, y María Jesús García Hoyos, concejal de Cultura de Cabezón de la Sal. El acto enmarcaba la exhumación de los restos de la política, pedagoga y escritora cántabra Matilde de la Torre, fallecida en 1946 en el exilio mexicano. Esta participación respalda la versión institucional de Casares, aunque el PP la interpreta como prueba de que el viaje no revistió la urgencia que merecía el accidente.
El escrutinio popular se extiende a la gestión estatal del litoral. Los populares urgen a Casares a presentar el cronograma íntegro de intervenciones por parte de la Demarcación de Costas en la senda y la pasarela colapsada. Buscan así esclarecer las inspecciones previas, los mantenimientos realizados y los informes técnicos emitidos antes del derrumbe.
Alonso ha advertido que, de no obtener respuestas voluntarias, el PP activará todas las vías institucionales disponibles. Estas incluyen iniciativas en el Congreso de los Diputados y en el Parlamento de Cantabria, donde Casares ostenta relevancia como líder socialista regional.
En contraste, el PP elogia la respuesta inmediata de la alcaldesa de Santander, Gema Igual, y los concejales populares. Estos estuvieron presentes desde las primeras horas en los alrededores del hospital de Valdecilla. Acompañaron a las familias, organizaron alojamientos y facilitaron el flujo de información a los afectados. Para Alonso, esto refleja el principio de priorizar la dimensión humana sobre la mera apariencia política. Las responsabilidades verdaderas se asumen en los momentos críticos, más allá de los actos protocolarios.
Finalmente, el portavoz popular matiza que la justicia determinará las causas técnicas del accidente y las derivadas responsabilidades. No obstante, el PP mantiene que la controversia política radica en la explicación de la ausencia de Casares y en el impacto que un regreso oportuno podría haber tenido en la respuesta institucional percibida por la sociedad cántabra.













