La Consejería de Educación, Formación Profesional y Universidades ha alcanzado un preacuerdo con la Junta de Personal Docente para actualizar la retribución del profesorado público en Cantabria. El pacto cuenta con el respaldo unánime de todas las organizaciones sindicales representadas, STEC, ANPE, UGT y CCOO. Este avance pone fin a 18 meses de tensiones marcadas por movilizaciones y paros en el sector educativo.
La decimotercera Mesa Sectorial de Educación se celebró este jueves en el CEIP Simón Cabarga de Santander, sede de la Junta de Personal y del Consejo Escolar de Cantabria. La reunión se prolongó por más de dos horas y culminó en el preacuerdo, cuya firma definitiva se prevé para la próxima semana. Previamente, el documento pasará por las asambleas sindicales para su ratificación.
Sergio Silva, consejero de Educación, ha destacado la relevancia histórica del convenio. Representa el primer acuerdo de actualización salarial en el ámbito educativo desde el 23 de enero de 2008, es decir, tras 18 años de estancamiento retributivo. Silva ha enfatizado el esfuerzo conjunto y los sacrificios realizados por todas las partes para superar desencuentros previos.
El pacto presupuestario reciente entre el Gobierno de Cantabria y los grupos parlamentarios ha sido determinante. Este entendimiento asegura el apoyo para aprobar los presupuestos autonómicos y libera 17 millones de euros consignados específicamente para esta mejora salarial. Silva ha calificado esta coyuntura como una ventana de oportunidad que no podía desaprovecharse.
La denominada «cláusula Silva» había sido uno de los principales obstáculos. Esta garantía vinculaba la subida salarial a la existencia de presupuestos aprobados. Con la nueva estabilidad presupuestaria, el consejero ha podido avanzar en el compromiso adquirido, que ahora se materializa en hechos concretos. Silva ha insistido en que sus declaraciones previas sobre el apoyo al profesorado no eran meras palabras vacías.
El preacuerdo beneficia directamente a los 8.500 docentes de la enseñanza pública en Cantabria. Indirectamente, impacta en los 2.600 profesionales de centros concertados, al estabilizar el sistema educativo regional. Silva ha subrayado la responsabilidad de su departamento en restaurar la certidumbre y la estabilidad tras un periodo prolongado de desasosiego.
Desde la perspectiva sindical, los representantes de la Junta de Personal han calificado el pacto como un momento histórico. Permite recuperar el poder adquisitivo erosionado durante 18 años por la inflación y la falta de ajustes. Rus Trueba, presidenta de la Junta, ha coincidido con Silva en valorar la unanimidad lograda, un hito poco frecuente en las negociaciones autonómicas.
Entre las medidas principales del preacuerdo figura una subida salarial lineal y no condicionada de 180 euros mensuales para todo el profesorado. Además, se establecen 130 horas anuales de formación que habilitan el cobro de los sexenios por antigüedad. Estas disposiciones buscan equiparar las retribuciones cántabras a las de comunidades limítrofes y compensar el retraso acumulado.
El consejero ha reconocido que el proceso requirió dejar aspectos pendientes sobre la mesa. No obstante, ha priorizado el cierre del conflicto para devolver normalidad al magnífico sistema educativo de Cantabria. Las manifestaciones y huelgas docentes habían tensionado las relaciones durante año y medio, afectando la planificación escolar.
La firma del preacuerdo marca un punto de inflexión positivo. Representa no solo una mejora económica inmediata, sino también un compromiso con la valorización profesional del profesorado. El Gobierno autonómico ha cumplido así con la cláusula presupuestaria que garantizaba esta actualización una vez disponibles los recursos.
Fuentes de la Consejería han confirmado que los 17 millones de euros proceden del anteproyecto de Ley de Presupuestos. Esta dotación asegura la implementación inmediata de las subidas una vez ratificado el pacto. El acuerdo fortalece la posición negociadora del Ejecutivo PRC-PP en el ámbito educativo.
Los sindicatos han valorado el esfuerzo de sus bases durante las movilizaciones. La unanimidad en la Mesa Sectorial refleja la solidez del consenso alcanzado. Este preacuerdo evita nuevas convocatorias de protesta y permite centrar los esfuerzos en la mejora cualitativa del sistema educativo cántabro.













