La Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente de Cantabria pone en marcha este viernes 13 de marzo el pago de la Ayuda para Ganaderos Extensivos de Vacuno de Leche, que llegará directamente a las cuentas de 762 explotaciones ganaderas de la región. Esta inyección económica, procedente de fondos FEAGA de la Política Agraria Común (PAC), supone el 90% del importe total aprobado y alcanza los 7,35 millones de euros, un respaldo clave para el sector primario en un momento de retos por costes y mercado.
La consejera María Jesús Susinos ha valorado positivamente esta medida al destacar su rol en la garantía de la sostenibilidad de las granjas lecheras cántabras, que apuestan por modelos extensivos que cuidan el entorno y mantienen vivas las tradiciones rurales. Con este apoyo, los ganaderos podrán afrontar su día a día «con mayor seguridad y estabilidad», según ha subrayado la responsable autonómica, que ve en estas ayudas un pilar para reforzar el valor de la producción local y el desarrollo equilibrado del territorio.
Susinos ha insistido en que estos desembolsos forman parte del compromiso firme del Gobierno de Cantabria con el sector agrario, priorizando aquellas producciones que unen rentabilidad económica con responsabilidad ambiental y contribución al medio rural vivo. La iniciativa se enmarca en las líneas de la PAC que premian la ganadería extensiva de vacuno de leche, un emblema del paisaje y la economía regional, con explotaciones distribuidas por todo el territorio montañés y costero.
El pago, que se ejecuta de forma anticipada para aliviar liquidez a los productores, responde a los requisitos establecidos en la convocatoria: explotaciones activas en el Registro de Explotaciones Prioritarias de Cantabria (REPCA), cumplimiento de compromisos medioambientales y mínimo de vacas lecheras inscritas en el REGA. Esta ayuda complementa otras actuaciones de la Consejería para estabilizar precios, mejorar infraestructuras y fomentar la transformación digital en las granjas, todo con el fin de hacer más competitivo al vacuno lechero cántabro.
Desde el Ejecutivo regional, se recuerda que Cantabria cuenta con un sector lácteo fuerte, con miles de cabezas de ganado y una producción que abastece mercados locales y nacionales, pero que precisa estos soportes para capear volatilidades en piensos, energía y ventas. La consejera ha animado a los ganaderos a seguir apostando por la calidad y la sostenibilidad, asegurando que el Gobierno mantendrá su mano tendida para superar desafíos comunes como el cambio climático o la sucesión generacional.
Este anuncio llega en un contexto de recuperación post-crisis para el primario cántabro, donde las ayudas directas de la PAC representan una porción vital del ingreso de las explotaciones familiares, muchas de ellas en zonas rurales con escasas alternativas económicas. Susinos ha puesto en valor cómo estas transferencias no solo sostienen negocios, sino que preservan el tejido social del medio rural y promueven prácticas ganaderas respetuosas con el paisaje cántabro.
El sector ganadero ha recibido con satisfacción el pistoletazo de salida a estos pagos, que inyectan oxígeno financiero justo cuando arranca la campaña primaveral de producción lechera, con expectativas de mayor demanda por turismo y exportaciones. La Consejería confirma que el proceso se ha agilizado para evitar demoras, beneficiando a granjas de todos los tamaños que cumplen los criterios de extensividad y contribución al equilibrio territorial.
En definitiva, esta medida consolida la prioridad del Gobierno por un sector primario resiliente, que combine tradición con innovación y genere empleo estable en el medio rural cántabro, alineado con los objetivos europeos de green deal y soberanía alimentaria.













