La candidata del PRC a la Presidencia de Cantabria y portavoz parlamentaria, Paula Fernández Viaña, ha definido el acuerdo presupuestario alcanzado con el Gobierno de María José Sáenz de Buruaga como “un voto de confianza” que obliga al Ejecutivo del PP a responder “con hechos” y a cumplir cada punto firmado.
Según ha subrayado, el pacto permite que Cantabria cuente con Presupuestos en 2026 y vuelve a situar al PRC como “un partido de gobierno también desde la oposición”, al anteponer –dice– los intereses de la comunidad a los cálculos partidistas. A su juicio, se trata de un acuerdo “bueno para Cantabria” porque incorpora un paquete amplio de medidas que refuerza servicios públicos esenciales, apoya a la juventud y mejora el equilibrio territorial.
Fernández Viaña ha insistido en que el entendimiento con el PP no supone “un cheque en blanco”, sino un compromiso condicionado al cumplimiento íntegro del documento. “Si el Gobierno no ejecuta lo acordado, será un grave ejercicio de irresponsabilidad política y una traición a los cántabros”, advierte la dirigente regionalista, que ha recordado que el PRC ejercerá una oposición “responsable, exigente y vigilante”.
El acuerdo rubricado por Miguel Ángel Revilla, Paula Fernández Viaña y la presidenta Buruaga abre la vía para aprobar el Presupuesto de 2026 e incluye 24 medidas impulsadas por el PRC, con una aportación adicional de más de 220 millones de euros destinados a distintos ámbitos de la economía y los servicios públicos. Entre otras cuestiones, contempla actuaciones específicas para jóvenes, mejoras en sanidad y educación, apoyo a la actividad industrial y refuerzo del municipalismo.
En materia de juventud, el texto recoge iniciativas como la gratuidad de la primera matrícula en la Universidad de Cantabria, becas de excelencia, ayudas de movilidad y transporte, así como nuevos instrumentos para favorecer el acceso a la vivienda, incluida la creación de una cuenta vivienda específica y deducciones fiscales asociadas. También prevé el desarrollo efectivo de la Ley de Juventud mediante la dotación económica necesaria, según ha remarcado la candidata.
El documento incorpora, además, compromisos en sanidad, con más recursos para la Atención Primaria, los hospitales comarcales y los profesionales, y en educación, con refuerzo de plantillas y medios. En el ámbito social, se incluyen medidas para fortalecer los servicios de atención a la dependencia, al envejecimiento y al medio rural, así como el pago íntegro de las ayudas agrarias pendientes.
La vertiente económica del pacto se concreta en nuevas inversiones para impulsar la industria, en especial en las comarcas del Besaya y Campoo, y en el refuerzo del Fondo de Cooperación Municipal y del apoyo a las entidades locales menores, con el objetivo de sostener los servicios básicos en los pequeños municipios y combatir la despoblación. “Cantabria también se construye desde lo local”, ha reiterado Fernández Viaña.
La dirigente regionalista ha puesto el acento en que el acuerdo da continuidad y acelera proyectos ya comprometidos en los pactos presupuestarios de 2023, 2024 y 2025, que aún están pendientes de ejecución. El objetivo, ha dicho, es que en 2026 todas esas infraestructuras estén, al menos, “en marcha a nivel de proyecto definitivo” y que deje de haber iniciativas “eternamente anunciadas y eternamente pendientes”.
Para garantizar el cumplimiento, el pacto prevé la creación de un comité de vigilancia compuesto por seis miembros, tres designados por cada partido, que realizará un seguimiento detallado del grado de ejecución de los compromisos. Esta comisión celebrará una primera evaluación en octubre de 2026 y sus conclusiones se harán públicas, con la intención de ofrecer transparencia y una valoración independiente.
Fernández Viaña ha enmarcado este entendimiento en la línea de “responsabilidad política” que, según afirma, viene manteniendo el PRC desde el inicio de la legislatura. Ha recordado que el partido ya facilitó los presupuestos de 2024 y 2025, y que ahora vuelve a hacerlo tras constatar un cambio de actitud de la presidenta y su disposición a recoger las propuestas regionalistas. “El paso lo tenía que dar Buruaga, y lo ha dado; ahora le toca responder con hechos a la confianza que le otorgamos”, ha resumido.
La candidata ha defendido que el objetivo del PRC es llegar a “acuerdos útiles que beneficien a los cántabros” y dotar a la comunidad de estabilidad institucional a través de unas cuentas “realistas y ejecutables”. No obstante, ha dejado claro que, si el Gobierno no cumple, el partido actuará “en consecuencia” y exigirá responsabilidades políticas.












