El Ayuntamiento de Santander está ultimando alternativas para equilibrar la transformación peatonal del espacio bajo el arco del Banco Santander con un acceso rodado limitado y seguro, según ha explicado el concejal de Urbanismo, Agustín Navarro. Estas medidas buscan preservar la accesibilidad para residentes, personas con movilidad reducida, usuarios del TUS, taxis y vehículos de emergencia, sin comprometer la integración urbana ni la seguridad vial. El proyecto, datado originalmente en 2020, se adapta ahora a nuevos retos como la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) aprobada en septiembre de 2025, lo que obliga a valorar ajustes pendientes de trámites administrativos que definirán el uso final.
En concreto, Navarro ha detallado el nuevo esquema de circulación: taxis y vehículos privados podrán entrar por la calle Pancho Cossío —la que ya se usa provisionalmente— hasta el parking de Pombo, y luego por Autaulfo Argenta hasta su intersección con Marcelino Sáenz de Santuola. El tramo de Autaulfo Argenta proveniente de San José mantendrá su recorrido hasta ese mismo cruce, recuperando el sentido original, igual que la parte de Hernán Cortés hasta Sáenz de Santuola. Como mejora adicional, se reemplazará el adoquinado de hormigón por asfaltado impreso, lo que ganará en durabilidad y estética. El edil ha reconocido que aún faltan procedimientos administrativos clave, por lo que no hay una solución definitiva, pero ha asumido el compromiso de vigilarlos de cerca para cumplir la legalidad y ofrecer información actualizada a grupos municipales y ciudadanos.
El debate surgió en el Pleno municipal de este jueves, donde IU presentó una moción —rechazada por mayoría del PP— para revisar la actuación, garantizar el cumplimiento del proyecto inicial y priorizar la restitución del espacio público. Navarro compartió la inquietud por la movilidad diaria de colectivos vulnerables y servicios esenciales, pero defendió la necesidad de conciliar objetivos diversos. La oposición —PSOE, PRC, Vox e IU— cargó contra el equipo de Gobierno, al que acusó de actuar a espaldas de la ciudadanía y de «engañar» al modificar el plan sin debate previo, lamentando la falta de comunicación con afectados como la línea 5C2 del TUS, cuyas paradas en Puertochico y Casimiro Sainz se sustituyeron en 2021 y ahora «funcionan mejor», según el concejal.
Navarro admitió que habría sido preferible una comunicación más temprana y transparente, y reiteró el foco en evitar «sensaciones de hechos consumados» para recuperar la confianza institucional. Este episodio pone de manifiesto las tensiones en torno a la movilidad en el centro de Santander, donde la peatonalización choca con demandas prácticas de acceso. El Ayuntamiento promete estar «especialmente atento» a los flecos pendientes, mientras la ciudadanía espera soluciones que unan lo peatonal con lo funcional sin perjuicio de nadie.
En otros asuntos urbanísticos del Pleno, se aprobó por unanimidad encargar un estudio de seguridad vial para la rotonda que une avenidas como Los Castros, La Albericia, José Gutiérrez Solana, Segundo López Vélez y Emilio Díaz Caneja, dada la conflictividad que genera y que merece una revisión técnica profunda.













