La Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación ha anunciado batidas extraordinarias contra jabalíes en los municipios de Vega de Liébana y Pesaguero, ante la detección de casos positivos de tuberculosis bovina en explotaciones ganaderas de la zona.
La tuberculosis bovina, una enfermedad zoonósica transmisible al ser humano, tiene en la fauna silvestre –especialmente el jabalí– su principal reservorio y vector de contagio, por lo que el control poblacional se incluye entre las medidas prioritarias para frenar su propagación.
En concreto, se han confirmado positivos en diez ganaderías de Vega de Liébana, lo que ha obligado a declarar el vacío sanitario en una de ellas. Esta situación ha motivado la decisión de la Consejería, dirigida por María Jesús Susinos, de endurecer las acciones de control en toda la área, complementadas con medidas de bioseguridad y profilaxis en las explotaciones: limpieza y desinfección obligatoria de instalaciones, con los costes asumidos por el propio departamento autonómico.
Estas intervenciones se enmarcan en el Programa Nacional de Erradicación de la Tuberculosis Bovina en Especies Silvestres (PATUBES), cuyo fin es rebajar la prevalencia de la enfermedad y salvaguardar la cabaña ganadera regional.
Los directores generales de Ganadería, Alfredo Álvarez, y de Montes y Biodiversidad, Ángel Serdio, han trasladado personalmente a los alcaldes de Vega de Liébana y Pesaguero los detalles de las operaciones previstas.
Detalles de la tuberculosis bovina y las batidas
La tuberculosis bovina es una patología infecciosa que afecta sobre todo al ganado vacuno, pero persiste también en poblaciones silvestres como el jabalí, que facilita la transmisión del agente infeccioso. En zonas de alta incidencia, el control poblacional de esta especie se combina con las acciones sanitarias en las granjas para lograr un enfoque integral.
Las batidas serán ejecutadas inicialmente por cazadores locales, bajo coordinación estricta de los servicios veterinarios oficiales y los Agentes del Medio Natural, garantizando el cumplimiento de la normativa en sanidad animal, bienestar y seguridad ciudadana.
Desde la Consejería se enfatiza que estas medidas tienen un carácter estrictamente sanitario y preventivo, integradas en una estrategia global para defender la salud animal, la rentabilidad de las explotaciones y los objetivos nacionales e internacionales de erradicación de la tuberculosis bovina.













