Diez explotaciones ganaderas de vacuno en el municipio de Vega de Liébana, en Cantabria, han dado positivo en tuberculosis entre sus animales, lo que ha obligado a declarar el vacío sanitario en una de ellas. Así lo ha confirmado la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación, que ya ha activado un plan de actuación para contener el brote y evitar su extensión a otras zonas. Este problema sanitario se detectó en los controles rutinarios y pone en alerta al sector primario de la región, donde la ganadería extensiva es clave para la economía local.
Para atajar la propagación, el Gobierno de Cantabria ha anunciado batidas extraordinarias de jabalíes tanto en Vega de Liébana como en el municipio colindante de Pesaguero. La fauna silvestre, especialmente el jabalí, actúa como principal reservorio y transmisor del patógeno, según explican los responsables autonómicos, que insisten en la necesidad de controlar sus poblaciones en áreas de alta incidencia. Estas acciones se coordinarán con cazadores locales bajo la supervisión estricta de los servicios veterinarios oficiales y los Agentes del Medio Natural, garantizando el cumplimiento de todas las normativas en sanidad animal, bienestar y seguridad ciudadana.
La tuberculosis bovina es una enfermedad infecciosa que afecta sobre todo al ganado vacuno, pero también está presente en especies silvestres como el jabalí, que contribuyen a su mantenimiento y difusión. Dado que se trata de una zoonosis, es decir, transmisible al ser humano, la Consejería subraya la importancia de extremar precauciones y aplicar todas las medidas disponibles. En paralelo a las batidas, se intensificarán los controles sanitarios en la zona, junto con pautas obligatorias de bioseguridad y profilaxis en las estabulaciones, incluyendo la limpieza y desinfección de instalaciones, costes que asumirá íntegramente el propio Gobierno regional.
Estas iniciativas se encuadran dentro del Programa Nacional de Erradicación de la Tuberculosis Bovina en Especies Silvestres (PATUBES), cuyo fin es rebajar la prevalencia de la dolencia y salvaguardar la cabaña ganadera cantabra. Los directores generales de Ganadería, Alfredo Álvarez, y de Montes y Biodiversidad, Ángel Serdio, ya han informado directamente a los alcaldes de Vega de Liébana y Pesaguero sobre los pasos a seguir, en un gesto de transparencia y colaboración con las autoridades locales. El Ejecutivo autonómico recuerda que estas medidas tienen un carácter puramente sanitario y preventivo, integradas en una estrategia global que protege la salud animal, la rentabilidad de las explotaciones y los objetivos nacionales e internacionales en la lucha contra esta enfermedad.













