Cantabria amanece este jueves con 21 incendios forestales, de los cuales siete siguen activos y catorce permanecen controlados. La mejora de las condiciones meteorológicas ha dado un respiro al Operativo contra Incendios del Gobierno autonómico, aunque el riesgo continúa en niveles medios y altos en gran parte del territorio.
El cambio de tiempo se ha dejado notar especialmente en las últimas horas. El viento ha perdido fuerza y su dirección es ahora variable, mientras que las temperaturas han descendido de manera notable. Santander, por ejemplo, registra esta mañana 11 grados, frente a los 20 de la jornada anterior, y no se espera que el termómetro supere los 15 a lo largo del día. Incluso el olor a humo ha desaparecido de la bahía, donde ayer el aire resultaba irrespirable.
La previsión de lluvia para mañana por la tarde alimenta el optimismo de los equipos de extinción, que han tenido por fin una tregua después de una jornada especialmente complicada. Durante la noche del miércoles, los efectivos del operativo tuvieron que hacer frente a sesenta focos, cuarenta de ellos de forma simultánea, lo que obligó a activar todas las brigadas disponibles.
El Ejecutivo regional mantiene, no obstante, el nivel máximo de alerta del dispositivo, activo desde el inicio de esta oleada, y recuerda que la comunidad atraviesa su periodo de mayor riesgo, entre diciembre y abril. Los incendios actualmente activos se localizan en los municipios de Ruesga, Villacarriedo, Bárcena de Pie de Concha, Vega de Pas, Saro, Arenas de Iguña y Molledo.
El director general de Montes, Ángel Serdio, ha subrayado en un audio remitido a los medios “la importante ayuda que ha supuesto la mejoría meteorológica” para que el trabajo del operativo “haya sido mucho más efectivo durante la pasada madrugada”.
A pesar de los avances, la calidad del aire sigue siendo desfavorable en el entorno de la bahía de Santander y las autoridades piden mantener la prudencia ante posibles reactivaciones de los focos.












