El consejero de Industria del Gobierno de Cantabria, Eduardo Arasti, ha propuesto la creación urgente de una mesa de trabajo conjunta con el Ministerio de Industria y Turismo y la multinacional Solvay para abordar el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que amenaza con 77 despidos en la planta de Barreda, en Torrelavega. Esta iniciativa surge tras la decisión estratégica de la empresa de optimizar su producción de carbonato sódico a partir del tercer trimestre de 2026, en un contexto de costes energéticos disparados y competencia desleal de países extracomunitarios. Arasti ofrece «todo el apoyo» a la plantilla de alrededor de 320 trabajadores para «minimizar el ERE lo máximo posible» y potenciar la competitividad de la factoría, porque «sin eso no hay futuro».
La propuesta del consejero pasa por reclamar al Gobierno central compensaciones económicas para industrias electrointensivas similares a las que aplican Francia, Alemania e Italia, donde Solvay opera sus otras plantas. En esos países, esos estados destinan hasta el 25% de lo recaudado por derechos de emisión de CO2 a estas ayudas, algo que en España resulta «insuficiente» y provoca deslocalizaciones. «No hay que inventar nada, solo copiar lo que funciona: compensar la transición energética para que las empresas puedan competir», ha insistido Arasti, quien critica la «paradoja» de que productores extracomunitarios contaminen sin pagar por sus emisiones. De hecho, urge una reunión con la vicepresidenta Teresa Ribera, comisaria europea de Competencia, para atajar esta «competencia injusta».
Mientras, el Ayuntamiento de Torrelavega ha mostrado su respaldo explícito al comité de empresa en una reunión mantenida este martes, con la presencia del alcalde Javier López Estrada, el primer teniente de alcalde José Luis Urraca y el concejal de Industria Pedro Pérez Noriega. López Estrada ha trasladado el compromiso municipal para «solucionar esta situación con la menor pérdida de puestos de trabajo posible», informando de gestiones ya en marcha con la Consejería y el Ministerio. «Solvay es un referente industrial para nuestra ciudad, comarca y región, y merece la defensa de todos los empleos por parte de las instituciones», ha enfatizado el regidor, que prevé contactos directos con la dirección de la planta.
El comité, encabezado por su presidente Raúl Villegas (UGT), ha agradecido el gesto y ha expuesto sus «inquietudes y preocupación» ante un ERE que consideran «desproporcionado». Han acordado sumar esfuerzos institucionales para «minimizar el impacto» de la propuesta inicial de la empresa, en línea con el apoyo histórico del Ayuntamiento a las reformas de Solvay. Urraca ha recordado que Torrelavega ha estado «siempre al lado de la empresa y ahora también de los trabajadores», dispuestos a mediar ante administraciones y la propia compañía.
Este ERE se suma a los recientes de Bridgestone y Teka, todos motivados por altos costes energéticos y emisiones de CO2, problemas comunes que Arasti vincula a los informes Draghi y Letta. Solvay invierte en cogeneración con biomasa, captura de CO2 vía RIC Energy, almacenamiento de hidrógeno verde con Enagás y una nueva subestación eléctrica, iniciativas que buscan precisamente mejorar su posición competitiva en un mercado global cada vez más hostil. La factoría de Barreda, única de Solvay en España, encarna el pulmón industrial del Besaya, y su estabilidad laboral es clave para la economía local en un 2026 que se presenta complicado para la industria pesada cántabra.














