El Rayo Cantabria se llevó un triunfo épico y trabajadísimo del estadio de As Eiroas al imponerse por 3-4 al Bergantiños CF en la última jornada del Grupo I de Segunda Federación, logrando así su primer éxito a domicilio de la temporada y escalando posiciones clave en la tabla.
Ezequiel Loza sorprendió con dos cambios en el once inicial respecto al partido anterior: Solórzano y Dani Cordero sustituyeron a Samu Calera y Javi García, aportando frescura al filial racinguista desde el pitido inicial.
El Bergantiños arrancó con todo y se adelantó en solo cinco minutos gracias a un cabezazo preciso de Keko Hevia, que ponía presión temprana al Rayo en Carballo.
La respuesta verdiblanca fue inmediata: en el minuto 10, Mascaró anotó su segundo gol del curso y empató el encuentro, inyectando moral al equipo cántabro que empezó a dominar el esférico.
Poco después, Argos desequilibró la balanza con un golazo individual en el 37′: regateó rivales, disparó con roce en un defensor y superó al portero local, mientras Laro salvaba dos claras ocasiones para llegar al descanso con el 1-2.
En la segunda parte, el Rayo Cantabria mantuvo el control y Diego Díaz amplió la renta en el 57′ desde el punto de penalti, frío y letal para situar el 1-3 en el marcador.
El Bergantiños reaccionó en el 63′ con un gol de Fito Rodríguez que metía al local de nuevo en el partido, pero Mascaró volvió a brillar: recibió en la frontal, recortó al defensor y cruzó al palo largo para el 1-4 verdiblanco.
Los gallegos empujaron en los minutos finales y Koke Sáiz acortó distancias en el descuento (3-4), pero el extenso añadido no bastó y el árbitro decretó el final con victoria cántabra.
Por su parte, el UD Samano cayó derrotado por 0-1 ante el CD Lealtad en el Municipal de Samano, en un partido donde los asturianos marcaron temprano y supieron gestionar su ventaja ante un rival cántabro que acumula demasiados tropiezos en casa.
El gol visitante llegó en la primera mitad, obra de un oportunista delantero del Lealtad que castigó un error defensivo local, dejando a los samaniegos con la obligación de remontar en un encuentro dominado por la intensidad asturiana.














