Los macroproyectos energéticos siguen extendiéndose por el sur de Cantabria, con nuevos planes vinculados a los polémicos polígonos eólicos. En medio de las múltiples alegaciones y protestas contra iniciativas eólicas y de turistificación que ponen en jaque el futuro ambiental de la comunidad, acaba de salir a exposición pública la resolución para ampliar la central hidroeléctrica reversible Aguayo II en el río Torina.
Los Colectivos Vecinales en Defensa del Territorio han arremetido contra el proyecto, en el que Repsol aparece como principal adjudicataria. Según denuncian, la Confederación Hidrográfica del Cantábrico autoriza la captación de agua del Torina, lo que ilustraría otro paso en la privatización de este recurso a manos de una multinacional con un historial controvertido de impactos territoriales.
Los grupos critican que los estudios técnicos que sustentan la autorización datan de hace más de cinco años, y tildan de “inaudito” que la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) haya caducado y la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental la prorrogue sin exigir actualizaciones. Plantean dudas sobre el escenario en caso de sequía: ¿primará el suministro a Torrelavega o los intereses empresariales de Repsol? Insisten en que el Estado no puede ceder recursos hídricos a privados, máxime cuando la pluviometría real contradice las cifras manejadas por las promotoras y pone en riesgo un bien vital.
Además, señalan ausencias graves en la documentación: falta de análisis geológico-geotécnico detallado sobre la obra, tanto en fase de construcción como en explotación plena. Advertieren deficiencias en la planificación ante imprevistos, con elementos insuficientes para mitigar riesgos como fugas, filtraciones, deslizamientos, fatiga de materiales o cualquier amenaza a la “seguridad técnica”. Cabe destacar que tanto la masa del embalse de Alsa como el propio río Torina figuran como Zona Protegida de Abastecimiento según el Plan Hidrológico vigente.
Este anuncio se enmarca en la hoja de ruta oficial para imponer un Plan Regional de Ordenación Territorial (PROT) eólico en zonas como Campoo-Los Valles, Iguña y Soba. Para facilitar estos planes, el Gobierno de Cantabria prevé suprimir de la Ley 4/2014, de 22 de diciembre, los paisajes relevantes 060 (Embalse de Alsa) y 061 (Monte Canales). Esta misma semana, el Boletín Oficial de Cantabria publicaba otra DIA favorable al polígono eólico Morosos, también en el sur.
Ante este panorama, los colectivos han convocado para este domingo, 15 de febrero, una marcha titulada “Ríos con agua para la vida”, con el fin de visibilizar el proyecto y detallar sus implicaciones a los asistentes. El recorrido ascenderá al Pico Jano, área de alto valor natural amenazada por el aluvión de macroproyectos energéticos. El punto de salida es la estación de Bárcena de Cicera a las 9:30 horas, accesible con trenes desde Santander y Reinosa. Recomiendan calzado adecuado para montaña y ropa de abrigo.














