El Sindicato de Enfermería SATSE en Cantabria ha expresado su profundo malestar y sorpresa ante el reciente pacto firmado por la presidenta del Gobierno de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, con los médicos, en un momento en que el acuerdo alcanzado meses atrás con las enfermeras sigue sin aplicarse ni dotarse de presupuesto. La organización sindical, que rubricó en junio pasado un pacto con el consejero de Sanidad, César Pascual, sobre mejoras laborales, desarrollo profesional y refuerzo de plantillas, denuncia que esas compromisos permanecen en el cajón mientras se avanza con nuevas adendas para otros colectivos.
Ana Samperio, secretaria general de SATSE Cantabria, pone el dedo en la llaga al cuestionar cómo es posible que se firme una ampliación del pacto médico con partida económica específica cuando existen acuerdos previos con enfermeras, fisioterapeutas y especialistas que llevan pendientes desde el verano. «No entendemos este trato desigual. Lo lógico sería que cualquier pacto pasara por la Mesa Sectorial, pero en este caso con los médicos no se ha producido ese trámite», lamenta Samperio, quien recuerda que las enfermeras aguardan desde junio a que su documento sea ratificado en ese foro paritario.
El sindicato ya ha solicitado una reunión de urgencia con la propia presidenta regional para abordar esta situación y exigir el cumplimiento inmediato de lo pactado. «La sanidad pública funciona gracias al esfuerzo conjunto de todos los profesionales. Las enfermeras, las especialistas y los fisioterapeutas han dado sobradas pruebas de su compromiso con los pacientes cántabros, y merecen un respeto en forma de acuerdos cumplidos», insiste Samperio, alertando también sobre la fuga de talento y la escasez crónica de personal en estos sectores clave del sistema sanitario autonómico.
SATSE no descarta medidas de presión contundentes si persiste el incumplimiento, recordando el precedente del pacto de 2016 que también quedó en papel mojado. En ese escenario, el sindicato tiene claro su itinerario: convocar movilizaciones y huelga en centros de Atención Primaria y hospitales de toda Cantabria, con el objetivo de visibilizar la importancia de estos profesionales y forzar la ejecución de lo firmado. La organización subraya que no se trata solo de cuestiones salariales o de ratios, sino de reconocer el peso específico que enfermería tiene en la atención diaria a la ciudadanía.
Desde su sede en Magallanes 36 de Santander, SATSE Cantabria mantiene abierta la vía del diálogo institucional, pero con un mensaje claro: el pacto de junio no es una mera declaración de intenciones, sino un compromiso que debe materializarse con hechos y recursos. La secretaria general reitera que el colectivo no va a tolerar más dilaciones, especialmente cuando otros sectores sanitarios avanzan en sus negociaciones mientras las enfermeras siguen a la espera de que su acuerdo pase el trámite de la Mesa Sectorial y se dote de la financiación necesaria para su desarrollo efectivo.













