Izquierda Unida (IU) de Santander ha exigido al Ayuntamiento que active una revisión urgente de las medidas de mantenimiento, vigilancia y seguridad en los depósitos municipales de agua potable, tras conocer casos puntuales de accesos no autorizados e intentos de forzamiento en estas instalaciones.
Aunque no se han registrado problemas en el suministro, el concejal de IU, Keruin Martínez, considera que estos episodios demuestran la necesidad de extremar la prevención en unas infraestructuras críticas para la ciudad. «La red de abastecimiento tiene que estar blindada. Tanto el Ayuntamiento como la empresa concesionaria están obligados a garantizar la máxima protección frente a intrusos, vandalismo o el desgaste natural», ha advertido tras recabar información de vecinos, policías y trabajadores.
Martínez da por hecho que el equipo de Gobierno conoce estas deficiencias: «Si la información nos ha llegado a nosotros, es lógico pensar que ellos también la tienen. Afortunadamente, no hemos tenido incidentes graves, pero la prevención es responsabilidad institucional».
El concejal de IU reclama protocolos de seguridad actualizados, mantenimiento riguroso y vigilancia suficiente, acorde a la importancia del servicio. «No se entiende que instalaciones tan vitales carezcan de medidas básicas como videovigilancia o personal de vigilancia permanente«, ha insistido.
Por ello, IU ha registrado una solicitud formal para que el Ayuntamiento, en colaboración con la concesionaria, realice un diagnóstico completo del estado de cerramientos, accesos, sistemas de control y conservación de todos los depósitos. Los resultados determinarán las inversiones necesarias para corregir cualquier deficiencia detectada y evitar riesgos futuros.
«Proteger el agua potable no es negociable. Es un servicio básico que merece la mejor protección posible», ha zanjado Martínez, que ve en estas medidas una cuestión de «lógica elemental» para una ciudad como Santander.













