La Consejería de Desarrollo Rural del Gobierno de Cantabria, en colaboración con el Servicio de Sanidad Animal, ha confirmado un caso de enfermedad de Aujeszky en un perro que participó en una montería en la zona de Los Corrales de Buelna.
La detección se relaciona epidemiológicamente con jabalíes infectados en la misma área, según el programa de vigilancia de enfermedades de fauna silvestre. Por ello, y en coordinación con la Federación Cántabro de Caza y el Colegio Oficial de Veterinarios, se ha distribuido un protocolo específico de medidas preventivas para frenar la propagación de esta enfermedad no zoonósica. Este documento también está disponible en las Oficinas Comarcales Agrarias.
Medidas preventivas obligatorias
La Consejería subraya la necesidad de aplicar controles estrictos para evitar nuevos contagios. Lo primero es prohibir totalmente que los perros consuman carne, vísceras, sangre o restos crudos de jabalí, incluso si el animal parece sano.
Si se utiliza carne de caza para alimentación canina, debe cocerse completamente a temperaturas superiores a 70 ºC durante 30-60 minutos para inactivar el virus. Los restos de evisceración deben guardarse en contenedores cerrados o zonas inalcanzables para los perros.
En las monterías y batidas, hay que minimizar el contacto directo entre perros y jabalíes heridos o abatidos. Las piezas deben retirarse rápidamente del área de trabajo canino para evitar que las muerdan o arrastren. Se recomienda usar cuerdas, ganchos o medios mecánicos para manejar los cadáveres, sin intervención directa de los perros.
Los puntos de carga y despiece deben ubicarse lejos de perreras o zonas de perros, evitando suelos manchados de sangre o restos.
Bioseguridad en perreras y transporte
Las perreras deben mantenerse limpias y desinfectadas, sin restos de caza (huesos, pieles o trofeos) accesibles. Los remolques y jaulas de transporte se limpiarán y desinfectarán tras cada montería en zonas de jabalí.
La incorporación de perros nuevos a rehalas exige control estricto de historial y seguimiento veterinario para detectar síntomas tempranos.
Vigilancia y síntomas a detectar
Cazadores, rehaleros y veterinarios deben formarse para identificar signos como prurito intenso, nerviosismo, trastornos neurológicos y muerte rápida. Ante cualquier sospecha de contacto con jabalí infectado, hay que aislar al animal, acudir al veterinario de inmediato y notificar al Servicio de Sanidad Animal.
El veterinario descartará primero otras patologías como la rabia antes de confirmar Aujeszky.
Perfil de la enfermedad
Causada por un herpesvirus, la enfermedad de Aujeszky es endémica en jabalíes cántabros y altamente letal para perros, sin tratamiento eficaz y con evolución fulminante. También afecta a gatos, aunque es rara.
Los jabalíes infectados suelen ser asintomáticos, lo que complica identificar el riesgo. La transmisión se produce por contacto directo en monterías con animales heridos o muertos, o por consumo de carne/visceras crudas, incluso de piezas aparentemente sanas.













